Scienza

Suggerimenti | Consigli | Recensioni

Espasmo Antalgina Para Que Sirve Pastilla?

Espasmo Antalgina Para Que Sirve Pastilla
Indicaciones terapéuticas Dolor agudo postoperatorio o postraumático moderado o intenso. Dolor moderado o intenso de tipo cólico.

¿Qué es la Antalgina y para qué sirve?

Antalgina® se usa contra dolores y fiebres indicado para niños. Antalgina® Jarabe contiene el principio activo metamizol sódico y es un medicamento analgésico y antipirético del grupo de las pirazolonas.

¿Qué sirve la pastilla espasmo?

Espasmo Dolofor® está indicado para el tratamiento sintomático leve a moderado de espasmos de origen intestinal, biliar, renal y del aparato genital femeninoc asociado a dismenorreab.

¿Qué dolor calma la Antalgina?

Esto significa que se utiliza para el tratamiento de dolor agudo, moderado o intenso, en el post-operatorio de diversas cirugías o en dolores post- traumáticos o dolores de tipo cólico. También en casos de fiebre alta que no responden a otras medidas u otros medicamentos para la fiebre.

¿Cómo se toma el espasmo Antalgina?

PosologíaButilescopolamina + metamizol – Butilescopolamina/metamizol. Oral: 10/250-20/500 mg, 3 veces/día. Espasmo con dolor intenso: IV lenta (mín.5 min) o IM: 20/2.500 mg si es necesario 2-3 veces/día, a intervalos de varias h, sin sobrepasar 6 g de metamizol/día. Niños < 12 meses, no administrar. En pacientes con estado general debilitado y aclaramiento de creatinina alterado la dosis debe reducirse ya que la eliminación de los metabolitos de metamizol puede retrasarse. No debe utilizarse durante un largo periodo de tiempo.

¿Qué contiene el espasmo?

ESPASMO PERIFAR es una asociación de butilbromuro de hioscina, (acción antiespasmódica sobre el músculo liso de los tractos gastrointestinal, biliar y genitourinario), e ibuprofeno (analgésico).

¿Qué pasa si te tomas dos Antalgin?

Pulse aquí para ver el documento en formato PDF. Prospecto: información para el paciente Antalgin 550 mg comprimidos recubiertos con película Naproxeno s ódico Lea todo el prospecto detenidamente antes de empezar a tomar este medicamento, porque contiene información importante para usted.

Conserve este prospecto, ya que puede tener que volver a leerlo. Si tiene alguna duda, consulte a su médico o farmacéutico. Este medicamento se le ha recetado solamente a usted y no debe dárselo a otras personas, aunque tengan los mismos síntomas que usted, ya que puede perjudicarles. Si experimenta efectos adversos, consulte a su médico o farmacéutico, incluso si se trata de efectos adversos que no aparecen en este prospecto, Ver sección 4.

Contenido del prospecto 1. Qué es Antalgin y para qué se utiliza 2. Qué necesita saber antes de empezar a tomar Antalgin 3. Cómo tomar Antalgin 4. Posibles efectos adversos 5. Conservación de Antalgin 6. Contenido del envase e información adicional Antalgin contiene como principio activo naproxeno sódico, sustancia que pertenece al grupo de medicamentos denominados antiinflamatorios no esteroideos (AINEs).

D olor de intensidad leve o moderado, tratamiento de los síntomas de artritis reumatoide, ( inflamación de las articulaciones, incluyendo habitualmente las de manos y pies, dando lugar a hinchazón y dolor ), artrosis (trastorno de carácter crónico que ocasiona el daño del cartílago), episodios agudos de gota y espondilitis anquilo sa nte (inflamación que afecta las articulaciones de la columna vertebral),

Dolor menstrual.

Alivio del dolor de las crisis agudas de migraña.

Dolor secundario debido a sa ngrados asociados a dispositivos intrauterino s (D.I.U.).

Es importante que utilice la dosis más pequeña que alivie/controle el dolor y no debe tomar Antalgin más tiempo del necesario para controlar sus síntomas. No tome Antalgin

Si es alérgico (hipersensible) al naproxeno o al naproxeno sódico, o a cualquiera de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6)

Si sabe que es alérgico (hipersensible) al ácido acetilsalicílico o a otros antiinflamatorios no esteroideos y/o le producen reacciones alérgicas graves tales como: asma, rinitis o pólipos nasales,

Si está tomando otros medicamentos de este tipo (antiinflamatorios no esteroideos), Si padece actualmente o ha padecido en más de una ocasión: una úlcera o una hemorragia de estómago o duodeno, Si ha tenido anteriormente una hemorragia de estómago o duodeno o ha sufrido una perforación del aparato digestivo mientras tomaba un medicamento anti-inflamatorio no esteroideo, Si padece colitis ulcerosa (una enfermedad intestinal), Si padece insuficiencia hepática (alteraciones en el hígado) o renal (alteraciones en el riñón) grave,

Si se encuentra en el tercer trimestre del embarazo. Si padece una insuficiencia cardiaca grave

Advertencias y precauciones Consulte a su médico o farmacéutico antes de empezar a tomar Antalgin. Se han notificado reacciones graves en la piel con el uso de anti-inflamatorios no esteroideos que aparecen como manchas rojizas, enrojecimiento generalizado de la piel, úlceras o erupción extendida acompañados de síntomas similares a los de la gripe, incluyendo fiebre (ver sección 4).

La erupción puede progresar a ampollas generalizadas o descamación de la piel. El mayor riesgo de que ocurran estas reacciones graves en la piel es durante las primeras semanas de tratamiento, pero podrían empezar a desarrollarse hasta varios meses desde la administración del medicamento (ver sección 4).

Si usted ha desarrollado alguna de las reacciones graves de la piel con el uso de Antalgin no debe volver a iniciar el tratamiento con Antalgin en ningún momento. Si desarrolla una erupción cutánea o estos síntomas en la piel, deje de tomar Antalgin y contacte con su médico o busque atención médica inmediatamente.

Es importante que utilice la dosis más pequeña que alivie/controle el dolor y no debe tomar este medicamento más tiempo del necesario para controlar sus síntomas. Si ha tenido o desarrolla una úlcera, hemorragia o perforación en el estómago o en el duodeno, pudiéndose manifestar por un dolor abdominal intenso o persistente y/o por heces de color negro, o incluso sin síntomas previos de alerta. Si ha tenido anteriormente una hemorragia de estómago o duodeno o ha sufrido una perforación del aparato digestivo mientras tomaba un medicamento anti-inflamatorio no esteroideo, Este riesgo es mayor cuando se utilizan dosis altas y tratamientos prolongados, en pacientes con antecedentes de úlcera péptica y en los ancianos. En estos casos su médico considerará la posibilidad de asociar un medicamento protector del estómago.

Si padece o ha padecido problemas del estómago, puesto que Antalgin puede provocar irritación, hemorragias o úlceras de estómago. Su médico le recomendará la dosis más adecuada, Si padece la enfermedad de Crohn o una colitis ulcerosa pues los medicamentos del tipo Antalgin pueden empeorar estas patologías, Si padece asma o trastornos alérgicos (como rinitis o pólipos nasales), puesto que Antalgin puede provocar dificultades en la respiración (broncoespasmo), Si tiene problemas de riñón graves, del hígado o del corazón, Si toma simultáneamente medicamentos que alteran la coagulación de la sangre o aumentan el riesgo de úlceras, como anticoagulantes orales, o antiagregantes plaquetarios del tipo del ácido acetilsalicílico. También debe comentarle la utilización de otros medicamentos que podrían aumentar el riesgo de dichas hemorragias como los corticoides y los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, Si tiene o sospecha que tiene una infección, puesto que Antalgin puede enmascarar los signos y síntomas habituales de los procesos infecciosos, Si al tomar Antalgin siente dolores de estómago y/o observa que las heces aparecen de coloración negra, deberá interrumpir el tratamiento con Antalgin, Si experimenta trastornos de la visión durante el tratamiento, Este medicamento debe usarse con precaución en pacientes que tengan una dieta baja en sal y antecedentes de problemas digestivos, Si desea quedarse embarazada, puesto que Antalgin puede afectar a la fertilidad.

Precauciones cardiovasculares Los medicamentos como Antalgin se pueden asociar con un moderado aumento del riesgo de sufrir ataques cardiacos (“infartos de miocardio”) o cerebrales. Dicho riesgo es más probable que ocurra cuando se emplean dosis altas y tratamientos prolongados.

  • No exceda la dosis ni la duración del tratamiento recomendado.
  • Si usted tiene problemas cardiacos, antecedentes de ataques cerebrales, o piensa que podría tener riesgo para sufrir estas patologías (por ejemplo, tiene alta la tensión arterial, diabetes, aumento del colesterol, o es fumador) debe consultar este tratamiento con su médico o farmacéutico,

Asimismo, este tipo de medicamentos puede producir retención de líquidos, especialmente en pacientes con insuficiencia cardiaca y/o tensión arterial elevada (hipertensión). Otros medicamentos y Antalgin Informe a su médico o farmacéutico si está tomando, ha tomado recientemente o podría tener que tomar cualquier otro medicamento.

Antiácidos o colestiramina, porque pueden retardar la acción de Antalgin, pero no afecta al efecto total, Ácido acetilsalicílico para prevenir coágulos de sangre,

Hidantoínas (fármacos usados preferentemente para la epilepsia), Sulfonilureas (medicamentos para la diabetes), Sulfonamidas (un tipo de medicamentos diuréticos),

Metotrexato (un medicamento inmunosupresor), Beta-bloqueantes (medicamento anti-hipertensivo), Furosemida (medicamento con efecto natriurético), Litio. Puede provocar un aumento de la concentración de litio en plasma, Esteroides, Antalgin puede interferir en pruebas de función suprarrenales, IECAS (Inhibidores de la enzima convertidora de Angiotensina, medicamento anti-hipertensivo). Antagonistas o bloqueantes del receptor de la angiotensina (medicamentos anti-hipertensivos)

Puede ser necesario que su médico modifique la dosis de uno de los dos fármacos. Consulte a su médico si tiene alguna duda sobre estos puntos, Toma de Antalgin con alimentos y bebidas Se recomienda tomar los comprimidos durante las comidas o inmediatamente después de comer, para reducir así la posibilidad de que se produzcan molestias en el estómago.

Embarazo, lactancia y fertilidad Si está embarazada o en periodo de lactancia, cree que podría estar embarazada o tiene intención de quedarse embarazada, consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar este medicamento Antalgin no debe administrarse durante el embarazo, parto, ni durante la lactancia.

No tome Antalgin si se encuentra en los últimos 3 meses de embarazo, ya que podría perjudicar al feto o provocar problemas durante el parto. Puede provocar problemas renales y cardíacos a su feto. Puede afectar a su tendencia y la de su bebé a sangrar y retrasar o alargar el parto más de lo esperado.

Debido a que la administración de medicamentos del tipo Antalgin se ha asociado a un aumento del riesgo de sufrir anomalías congénitas/abortos no debe tomar Antalgin durante el primer y segundo trimestre del embarazo a no ser que se considere estrictamente necesario y se lo indique su médico. Si necesita tratamiento durante este periodo o mientras trata de quedarse embarazada, deberá tomar la dosis mínima durante el menor tiempo posible.

A partir de la semana 20 de embarazo, Antalgin puede provocar problemas renales a su feto si se toma durante más de unos días, lo que puede provocar niveles bajos del líquido amniótico que rodea al bebé (oligohidramnios). Si necesita tratamiento durante un periodo superior a unos días, su médico podría recomendar controles adicionales.

  • Para las pacientes en edad fértil se debe tener en cuenta que los medicamentos del tipo Antalgin se han asociado con una disminución de la capacidad para concebir.
  • Conducción y uso de máquinas Antalgin debe utilizarse con precaución en pacientes cuya actividad requiera atención y que hayan observado vértigo o alteraciones visuales durante el tratamiento con este fármaco.

Antalgin contiene sodio Este medicamento contiene 50 mg de sodio (componente principal de la sal de mesa/para cocinar) en cada comprimido. Esto equivale al 2,5% de la ingesta diaria máxima de sodio recomendada para un adulto. Siga exactamente las instrucciones de administración de este medicamento indicadas por su médico o farmacéutico.

En caso de duda, consulte de nuevo a su médico o farmacéutico, Su médico le indicará la duración de su tratamiento con Antalgin. La dosis recomendada es : Adultos L a dosis diaria es habitualmente de 1 ó 2 comprimidos (550 mg ó 1100 mg de naproxeno sódico). Como dosis inicial se recomienda administrar 1 comprimido (550 mg de naproxeno sódico) seguido de medio comprimido (275 mg de naproxeno sódico) cada 6 u 8 horas, según la intensidad del proceso.

Estas dosis pueden ser modificadas por indicación de su médico. Para el tratamiento de la artritis reumatoide, artrosis y espondilitis anquilosante : la dosis inicial es habitualmente de 1 comprimido (550 mg de naproxeno sódico) tomado dos veces al día (por la mañana y por la noche) ó 2 comprimidos (1100 mg de naproxeno sódico) tomados una sola vez al día.

  1. Para el tratamiento de los episodios agudos de gota : la dosis inicial es habitualmente de 1 comprimido y medio (825 mg de naproxeno sódico) seguida de medio comprimido (275 mg de naproxeno sódico) cada 8 horas hasta que no sienta dolor.
  2. Consulte con su médico la duración del tratamiento.
  3. P ara el tratamiento de la dismenorrea (dolor menstrual): la dosis inicial es habitualmente de 1 comprimido (550 mg de naproxeno sódico) seguida de medio comprimido (275 mg de naproxeno sódico) cada 6 u 8 horas.

P ara el tratamiento de las crisis de migraña : la dosis inicial es de 1 comprimido y medio (825 mg de naproxeno sódico) cuando presente los primeros síntomas, seguida de medio comprimido (275 mg de naproxeno sódico) cuando haya transcurrido media hora de la toma inicial.

  • P ara el tratamiento de la menorragia (dolor asociado a sangrado menstrual excesivo): la dosis inicial durante el primer día de la menstruación es entre 1 comprimido y medio y 2 comprimidos y medio (825 mg y 1 375 mg de naproxeno sódico) repartidos en dos tomas al día.
  • Continuar con una dosis de 1 ó 2 comprimidos al día (550 mg ó 1.100 mg de naproxeno sódico) repartidos en dos tomas al día, durante los siguientes 4 días como máximo.

Uso en mayores de 65 años o en pacientes con enfermad de los riñones y/o del hígado En pacientes mayores de 65 años o si sufre alguna enfermedad de riñón o del hígado se recomienda reducir la dosis y utilizar la menor dosis eficaz durante el menor tiempo posible.

Consulte a su médico. Uso en niños y adolescentes No se recomienda el uso de este medicamento en niños menores de 16 años. Forma de administración: Este medicamento se toma por vía oral. El comprimido se puede partir en dosis iguales, Trague los comprimidos con una cantidad suficiente de líquido, un vaso de agua u otro líquido, preferentemente durante o después de las comidas.

Tomar siempre la dosis menor que sea efectiva Si toma más Antalgin del que deb e Si usted ha tomado más Antalgin del que debiera, consulte inmediatamente a su médico o a su farmacéutico. Los síntomas por sobredosis se caracterizan por somnolencia, ardor de estómago, indigestión, nauseas, vómitos y en algunos casos convulsiones.

Ante una sobredosis accidental o voluntaria, debe procederse a lavado gástrico e instaurar un tratamiento sintomático. La administración rápida de 50-100 gr de carbón activado en forma de suspensión acuosa reduce la absorción del medicamento. En caso de sobredosis o ingestión accidental, consultar al Servicio de Información Toxicológica, Teléfono (91) 562.04.20.

Si olvidó tomar Antalgi n No tome una dosis doble para compensar las dosis olvidadas, tome la dosis en el momento en que se acuerde y continúe con la dosis siguiente. Al igual que todos los medicamentos, este medicamento puede producir efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran.

Los efectos adversos que pueden producirse durante el tratamiento con este medicamento, y que se han observado con una frecuencia muy rara ( en menos de 1 de cada 10.000 pacientes ) son: Trastornos gastrointestinales: los efectos adversos más frecuentes observados con Antalgin son de naturaleza gastrointestinal (afectan al estómago e intestino).

Puede producirse inflamación, sangrado (en algunos casos mortales, especialmente en los ancianos ), úlceras pépticas, perforación y obstrucción de la parte superior o inferior del tracto gastrointestinal (aparato digestivo). Se han observado casos de esofagitis (inflamación del esófago), gastritis (inflamación de la mucosa del estómago), pancreatitis (inflamación del páncreas), estomatitis (inflamación de la mucosa bucal) y empeoramiento de colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn,

También se han observado casos de acidez del estómago, dispepsia (trastornos en la digestión), m olestias abdominales, náuseas, vómitos, diarrea s, estreñimiento, flatulencia (gases), hematemes is (vómito de sangre) y melena (heces de color negruzco), Trastornos de la sangre y del sistema linfático: agranulocitosis (aumento/disminución de ciertos glóbulos blancos), anemia aplásica y hemolítica (reducción del número de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas en sangre), eosinofilia (aumento de ciertos glóbulos blancos en sangre), leucopenia (disminución del número de leucocitos en sangre), trombocitopenia (disminución del número de plaquetas).

Trastornos del sistema inmunológico: reacciones anafilactoides (reacción alérgica aguda), edema angioneurótico (inflamación en la piel, mucosa y vísceras). Trastornos del metabolismo y de la nutrición: hipercalcemia (aumento de la concentración de calcio en sangre).

Trastornos psiquiátricos: dificultad para concentrarse, depresión, alteraciones del sueño. Trastornos del sistema nervioso: mareos, somnolencia, cefaleas, sensación de mareo, vértigo, disfunción cognoscitiva, meningitis aséptica (inflamación de las meninges), convulsiones, insomnio. Trastornos oculares: trastornos de la visión, opacidad corneal, papilitis (inflamación de la papila), neuritis óptica retrobulbar (inflamación del nervio óptico) y edema de la papila.

Trastornos del oído y del laberinto: alteraciones en la audición, tinnitus (zumbido en los oídos), hipoacusia (disminución en la audición). Trastornos cardiacos: palpitaciones, insuficiencia cardiaca congestiva (incapacidad del corazón para realizar su función de bombeo), hipertensión (tensión arterial alta).

Los medicamentos como Antalgin, pueden asociarse con un moderado aumento de riesgo de sufrir un ataque cardiaco (“infarto de miocardio”) o cerebral. Trastornos vasculares: vasculitis (inflamación de los vasos sanguíneos), edema. Trastornos respiratorios, torácicos y mediastínicos: asma, neumonitis eosinofílica, disnea (falta de aire), edema pulmonar.

Infecciones e infestaciones: meningitis aséptica, Trastornos hepatobiliares: hepatitis (inflamación de hígado), ictericia (coloración amarilla de la piel). Los medicamentos como Antalgin pueden asociarse en raras ocasiones a lesiones del hígado. Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo : hemorragia cutánea, picor, hemorragia capilar, erupciones cutáneas, sudoración, alopecia, descamación de la piel, liquen plano (enfermedad cutánea de pequeños nódulos planos), reacción de vesículas de pus, enrojecimiento de la piel, lupus eritematoso sistémico (enfermedad autoinmune con signos cutáneos típicos, erupción y enrojecimiento de la piel), reacciones ampollosas muy graves como el síndrome de Stevens-Johnson (erupción cutánea de aspecto de mapa) y la necrolisis epidérmica tóxica, alergia, reacciones de fotosensibilidad incluyendo casos raros en que la piel toma un aspecto de porfiria cutánea tarda, pseudoporfiria (defecto de las enzimas del hígado) o de epidermólisis ampollosa.

Si se produce fragilidad cutánea, formación de ampollas u otros síntomas indicativos de pseudoporfiria, debe suspenderse el tratamiento y vigilar al paciente. Trastornos musculoesqueléticos, del tejido conjuntivo y de los huesos : dolor muscular, astenia muscular. Trastornos renales y urinarios: sangre en la orina, nefritis intersticial (inflamación renal con decoloración pardo-amarillenta), síndrome nefrótico, renopatía (enfermedad del riñón), insuficiencia renal, necrosis papilar renal (muerte de las células que forman las papilas del riñón por alteración del metabolismo).

Trastornos del aparato reproductor y de la mama: infertilidad. Trastornos generales y alteraciones en el lugar de administración: malestar general, pirexia (escalofríos y fiebre), sed, dolor de garganta. Exploraciones complementarias: v alores anómalos de pruebas funcionales hepáticas, creatinina sérica elevada, hiperpotasemia.

  • Si experimenta efectos adversos, consulte a su médico o farmacéutico, incluso si se trata de efectos adversos que no aparecen en este prospecto.
  • Comunicación de efectos adversos Si experimenta cualquier tipo de efecto adverso, consulte a su médico o farmacéutico, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no aparecen en este prospecto.

También puede comunicarlos directamente a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos de Uso Humano: www.notificaRAM.es/. Mediante la comunicación de efectos adversos usted puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.

  1. Mantener este medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños.
  2. No utilice Antalgin después de la fecha de caducidad que aparece en el envase después de CAD.
  3. La fecha de caducidad es el último día del mes que se indica.
  4. No requiere condiciones especiales de conservación.
  5. Los medicamentos no se deben tirar por los desagües ni a la basura.

Deposite los envases y los m edicamentos que no necesita en el Punto SIGR E de la farmacia, En caso de duda p regunte a su farmacéutico cómo deshacerse de los envases y de los medicamentos que no necesita. De esta forma ayudará a proteger el medio ambiente. Composición de Antalgin – El principio activo es naproxeno sódico. Cada comprimido contiene 550 mg de naproxeno sódico (equivalentes a 500 mg de naproxeno) – Los demás componentes (excipientes) son: celulosa microcristalina, povidona, talco, estearato de magnesio, hipromelosa (E464), macrogol, dióxido de titanio (E-171), laca de indigotina (E-132) y agua purificada.

  • Aspecto del producto y contenido del envase Antalgin son comprimidos recubiertos con película, con forma ovalada, de color azul y con la inscripción NPS 550 en una de las caras del comprimido.
  • El comprimido es fraccionable (se puede dividir en dos dosis iguales).
  • Se presenta en envases de 10 y 40 comprimidos recubiertos con película.

Titular de la autorización de comercialización: Atnahs Pharma Netherlands B.V. Copenhagen Towers Ørestads Boulevard 108, 5.tv DK-2300 København S Dinamarca Responsable de la fabricación: RECIPHARM LEGANÉS S.L.U. C/ Severo Ochoa, 13.Pol. Ind. Leganés 28914 Madrid RECIPHARM FONTAINE SAS Rue des Près Potets 21121 Fontaine-Lès-Dijon – Francia Atnahs Pharma Denmark ApS Copenhagen Towers Ørestads Boulevard 108, 5.tv DK-2300 København S Dinamarca Misom Labs Ltd Malta Life Sciences Park LS2.01.06 Industrial Estate San Gwann, SGN 3000, Malta Fecha de la última revisión de este prospecto: Abril 2023 “La información detallada y actualizada de este medicamento está disponible en la página Web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) http://www.aemps.gob.es/ ”

¿Qué medicamentos no se pueden mezclar con metamizol?

Metamizol sódico Solución inyect

  • Metamizol sódico Solución inyectable y tabletas Analgésico, antipirético, antiespasmódico y antiinflamatorio
  • FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:
  • SOLUCIÓN INYECTABLE

Metamizol sódico.2.5 mg y 1 g Vehículo, c.b.p.2 y 5 ml. TABLETA Metamizol sódico.500 mg INDICACIONES TERAPÉUTICAS: METAMIZOL SÓDICO produce efectos analgésicos, antipiréticos, antiespasmódicos y antiinflamatorios.

  • Está indicado para el dolor severo, dolor postraumático y quirúrgico, cefalea, dolor tumoral, dolor espasmódico asociado con espasmos del músculo liso como cólicos en la región gastrointestinal, tracto biliar, riñones y tracto urinario inferior.
  • Reducción de la fiebre refractaria a otras medidas.
  • Debido a que METAMIZOL sódico puede inyectarse por vía I.V., es posible obtener una potente analgesia en muchas condiciones y tener control del dolor.

Aun con altas dosificaciones no causa adicción ni depresión respiratoria. No tiene efectos en el proceso de peristalsis intestinal, o expulsión de cálculos. Sólo se debe usar la solución de METAMIZOL SÓDICO inyectable en los casos en los que no es posible su administración por otra vía.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA: La absorción gastrointestinal del METAMIZOL SÓDICO es rápida y completa. Se metaboliza en el intestino a metilamino­antipirina (MAA) que es detectable en la sangre. La concentración máxima se alcanza entre 30 y 120 minutos. La sustancia básica de METAMIZOL SÓDICO sólo se detecta en el plasma después de la administración intravenosa.

Su distribución es uniforme y amplia; su unión a proteínas plasmáticas es mínima y depende de la concentración de sus metabolitos. La vida media de eliminación es de 7 a 9 horas. Por su parte, el metabolito vuelve a metabolizarse en el hígado dando como producto una aminoantipirina (AA) que se elimina casi por completo por vía renal.

  1. La acción analgésica, antipirética y antiespasmó­dica se atribuye principalmente a los metabolitos MAA y AA mediante la inhibición de la síntesis de prostaglandinas.
  2. CONTRAINDICACIONES:
  3. Hipersensibilidad a los componentes de la fórmula y a las pirazolonas como isopropilaminofenazona, propifenazona, fenazona o fenilbutazona.

Asimismo, está contraindicado en infantes menores de tres meses, o con un peso menor de 5 kg, por la posibilidad de presentar trastornos en la función renal. También está contraindicado en el embarazo y la lactancia. PRECAUCIONES GENERALES: No se debe administrar en pacientes con historia de predisposición a reacciones de hipersensibilidad, alteraciones renales.

Es importante tener precaución en pacientes con historial de agranulocitosis por medicamentos y anemia aplásica. En pacientes con presión arterial sistólica por debajo de 100 mmHg o en condiciones circulatorias inestables como es la falta circulatoria incipiente asociada a infarto del miocardio, politraumatismos o choque temprano, así como en pacientes con formación sanguínea defectuosa preexistente, se debe evaluar de manera muy cuidadosa la necesidad de administrar METAMIZOL sódico inyectable.

Aunque la intolerancia a los analgésicos es un cuadro poco frecuente, el peligro de choque después de la ad­ministración parenteral es mayor luego de la administración enteral. Antes de la administración de METAMIZOL SÓDICO se debe cuestionar al paciente para excluir cualquiera de estas condiciones.

  • Cuando se administre METAMIZOL sódico en pacientes con asma bronquial, infecciones crónicas de las vías respiratorias, asociación con síntomas o manifestaciones tipo fiebre del heno, y en pacientes hipersensibles se puede presentar crisis de asma y choque.
  • Lo mismo sucede con pequeñas cantidades de bebidas alcohólicas reaccionando con estornudo, lagrimeo y rubor facial intenso, así como también en pacientes alérgicos a los alimentos, pieles, tintes capilares y conservadores.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: Se debe evitar durante los primeros tres meses y no usar durante el último trimestre del embarazo. Sólo se puede administrar durante el cuarto y sexto mes si existen razones médicas apremiantes.

Evitar la lactancia durante 48 horas después de su administración. REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Los principales efectos adversos del METAMIZOL sódico se deben a reacciones de hipersensibilidad: las más importantes son discrasias sanguíneas (agranulocitosis, leucopenia, trombocitopenia) y choque.

Ambas reacciones son raras, pero pueden atentar contra la vida y presentarse aun cuando se haya usado METAMIZOL sódico a menudo sin complicaciones; en estos casos se debe descontinuar de inmediato la medicación. En muy pocas ocasiones se puede observar síndrome de Lyell y Stevens-Johnson.

En pacientes predispuestos se puede observar crisis de asma. En pacientes con historia de enfermedad renal preexistente se han presentado trastornos renales temporales. En pacientes con hiperpirexia y/o después de la aplicación demasiado rápida, se puede presentar una caída crítica de la presión sanguínea dependiente de la dosis.

En el sitio de aplicación I.V. se puede presentar dolor y/o reacciones locales y flebitis. INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: METAMIZOL sódico no se debe mezclar en la misma jeringa con otros medicamentos. Se pueden presentar interacciones con ciclosporinas, en cuyo caso disminuye la concentración sanguínea de la ciclosporina.

  • ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO:
  • La coloración roja de la orina se debe a la presencia del ácido rubazónico y no tiene importancia clínica.
  • PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:
  • Pruebas preclínicas descartan el potencial mutagénico y teratogénico para METAMIZOL SÓDICO,
  • DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:
  • Oral: 500 mg cada 8 horas.

Vía parenteral I.M. e I.V.: Adultos y niños mayores de 12 años: 2 g por vía I.M. profunda o I.V. lenta (3 minutos) cada 8 horas. Se debe estar preparado para el tratamiento de choque. Antes de la administración, la solución deberá tener la temperatura corporal.

  • La velocidad de la inyección es la causa más común de una caída crítica de la presión sanguínea y choque, por lo que se deben administrar en forma lenta a 1 ml/min y con el paciente en decúbito.
  • Vigilar la presión sanguínea, frecuencia cardiaca y respiración.
  • METAMIZOL sódico no debe mezclarse con otros fármacos en la misma jeringa, debido a la posibilidad de incompatibilidad.

A niños mayores de 3 meses o con un peso mayor a 5 kg, la inyección se debe aplicar por vía I.M. MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: En caso de una sobredosis de METAMIZOL sódico, se requiere asistencia médica. Si el paciente está consciente, inducir el vómito con solución salina tibia, seguido de estimulación mecánica de la pared faríngea posterior.

  1. En niños de 1 a 6 años, emplear jugo de fruta tibio en cantidades adecuadas a su edad.
  2. METAMIZOL sódico puede eliminarse mediante hemodiálisis.
  3. RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO:
  4. Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30° C y en lugar seco.
  5. LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
See also:  Pastilla Enzimatik Para Que Sirve?

Literatura exclusiva para médicos. No se administre durante el embarazo y la lactancia ni por periodos prolongados. Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños.

  • NOMBRE Y DOMICILIO DEL LABORATORIO:
  • Véase Presentación o Presentaciones.
  • PRESENTACIÓN O PRESENTACIONES:

Fuente: S.S.A. Catálogo de Medicamentos Genéricos Intercambiables para farmacias y público en general a junio de 2005. Con el objeto de demostrar la intercambiabilidad a que se refiere el artículo 75 del reglamento de Insumos para la Salud, los medicamentos que integran el Catálogo de Medicamentos Genéricos Intercambiables han sido comparados, siguiendo los lineamientos indicados por la NOM-177SSA1-1998, contra los productos innovadores o de referencia enlistados en las págs.31 a 39 donde usted lo podrá consultar.

¿Qué es mejor el paracetamol o metamizol?

Resumen Objetivo El objetivo fue estudiar los efectos antipiréticos y hemodinámicos de 3 fármacos diferentes utilizados para tratar la fiebre en pacientes críticos. Material y método Diseño: estudio prospectivo, observacional, en una UCI de 16 camas de un Hospital Universitario. Pacientes: 150 pacientes que tuvieron un episodio febril (temperatura > 38° C). Intervención: 50 recibieron paracetamol, 50 metamizol y 50 dexketoprofeno. Se determinaron la temperatura axilar, presión arterial sistólica, diastólica y media, frecuencia cardíaca, presión venosa central y saturación de oxígeno, en situación basal y a los 30, 60 y 120 minutos tras la administración del fármaco. También se registró la temperatura a los 180 minutos después de haber iniciado el fármaco. La diuresis y las necesidades de tratamiento vasodilatador y vasoconstrictor durante el tratamiento también se registraron. Resultados Las características de los pacientes, la temperatura y la hemodinámica basal fueron similares en todos los grupos. Observamos un descenso significativo de al menos un grado en la temperatura después de 180 minutos en 38 pacientes tratados con dexketoprofeno (76%), en 36 con metamizol (72%), y en 20 con paracetamol (40%) (p < 0,001). Después de 120 minutos, la media del descenso de la presión arterial media fue de 8,5 ± 13,6 mmHg con paracetamol, 14,9 ± 11,8 mmHg con metamizol y 16,8 ± 13,7 mmHg con dexketoprofeno (p = 0,005). Conclusiones Dexketoprofeno fue el fármaco antipirético más efectivo, a las dosis estudiadas. Aunque los 3 fármacos redujeron la tensión arterial media, la reducción con paracetamol fue menos pronunciada. Palabras clave: Fiebre Paciente crítico Hemodinámica Abstract Background The objective was to study the antipyretic and hemodynamic effects of three different drugs used to treat fever in critically ill patients. Methods Design and setting: Prospective, observational study in a 16-bed, general ICU of a university hospital. Patient population: We studied 150 patients who had a febrile episode (temperature > 38° C): 50 received paracetamol, 50 metamizol and 50 dexketoprofen. Interventions: None. Body temperature, systolic, diastolic and mean arterial pressure, heart rate, central venous pressure and oxygen saturation were determined at baseline and at 30, 60 and 120 minutes after infusion of the drug. Additionally, we recorded temperature 180 minutes after starting drug infusion. Diuresis and the need for or change of dose of vasodilator or vasoconstrictor drugs were also recorded. Results Patient characteristics, baseline temperature and hemodynamics were similar in all groups. We observed a significant decrease of at least 1 °C in temperature after 180 minutes in 38 patients treated with dexketoprofen (76%), in 36 with metamizol (72%), and in 20 with paracetamol (40%) (p < 0.001). After 120 minutes, the mean decrease in mean arterial pressure was 8.5 ± 13.6 mmHg with paracetamol, 14.9 ± 11.8 mmHg with metamizol, and 16.8 ± 13.7 mmHg with dexketoprofen (p = 0.005). Conclusions Dexketoprofen was the most effective antipyretic agent at the doses tested. Although all three drugs reduced mean arterial pressure, the reduction with paracetamol was less pronounced. Keywords: Fever Critically ill patient Hemodynamic Texto completo Introducción La fiebre es un síntoma común en enfermos críticos y su aparición en pacientes sépticos ocurre en un 90% 1,2, Un episodio febril puede ser debido a causas infecciosas o no infecciosas. Neumonía, sinusitis y bacteriemia, primaria o relacionada con catéter, son las causas infecciosas más frecuentes mientras que entre las no infecciosas destacan el cáncer, los fármacos, las transfusiones y las reacciones alérgicas 3, El manejo inicial de la fiebre incluye el tratamiento de la causa y la administración de fármacos antipiréticos. Los tratamientos antipiréticos son efectivos en el descenso de la temperatura, pero pueden tener efectos secundarios importantes 4, Dichos fármacos no deben ser administrados de forma rutinaria en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Los riesgos y beneficios deben ser evaluados en cada episodio febril. El paracetamol es simple de administrar y seguro, tiene un alto índice terapéutico y bajo riesgo de efectos secundarios como efectos renal, gastrointestinal o hematológico 5, El metamizol se usa habitualmente para tratar dolor postoperatorio y fiebre. El dexketoprofeno es una sal hidrosoluble del ketoprofeno, enantiómero dextrorrotatorio pertenenciente al grupo de los antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Se usa como analgésico y antiinflamatorio e «in Vitro» es uno de los inhibidores más potentes de la síntesis de prostaglandinas 6, El efecto antipirético del dexketoprofeno hasta la fecha, solo se ha descrito en modelos animales 7, El dexketoprofeno ha sido comparado con otros AINE en el manejo de dolor postoperatorio. Parece ser mejor tolerado que otros AINE 8, pero su efecto antipirético y su perfil hemodinámico en pacientes críticos no se ha descrito. El objetivo del estudio fue comparar los efectos antipiréticos y hemodinámicos inducidos por paracetamol, metamizol y dexketoprofeno, principales fármacos utilizados para tratar la fiebre en pacientes críticos. Pacientes y métodos Se diseñó un estudio prospectivo, observacional, en una UCI de 16 camas de un hospital universitario desde 2005 hasta abril 2007. Estudiamos 150 pacientes con un episodio de temperatura superior a 38° C que el médico responsable decidió tratar utilizando uno de los 3 fármacos administrados en la UCI con este objetivo. Cada paciente solo se incluyó en el estudio una vez. La decisión de tratar fue evaluada para cada paciente basada en la repercusión clínica de la fiebre: taquipnea, taquicardia, cambios en la presión arterial y aumento de la producción de dióxido de carbono o del consumo de oxígeno. El tratamiento antipirético utilizado de forma habitual en nuestra unidad para tratar la fiebre es paracetamol 1.000 mg, metamizol 2.000 mg y dexketoprofeno 50 mg, todos ellos administrados vía infusión endovenosa durante 30 minutos. Un comité de ética de nuestro hospital aprobó el estudio sin necesidad de consentimiento informado. Las siguientes variables fueron monitorizadas basalmente (en el momento previo al inicio del tratamiento) y 30, 60 y 120 minutos después de la infusión del fármaco: temperatura axilar, presión arterial sistólica, diastólica y media (PAM), frecuencia cardíaca (FC) y saturación de oxígeno (SaO 2 ) por pulsioximetría. La temperatura fue monitorizada 180 minutos después de la infusión del fármaco para determinar un descenso de al menos 1° C. La presión arterial se midió mediante sistema invasivo en aquellos pacientes que disponían del mismo, mediante catéter arterial radial o femoral y mediante sistema no invasivo con esfigmomanómetro digital de brazo, en los demás. No se modificó el sistema de medición de la presión para un mismo paciente a lo largo de las distintas mediciones. Se recogió el volumen de diuresis desde el momento basal hasta los 120 minutos. Se registraron los requerimientos de fármacos vasopresores, vasodilatadores y de fluidoterapia antes del tratamiento y durante los 120 minutos posteriores a la infusión. Se registró también el SAPS II 9 al ingreso así como el motivo de ingreso y la necesidad de ventilación mecánica en el momento del estudio. El tamaño de la muestra calculado para detectar un descenso de 1° C en la temperatura fue de 50 pacientes por grupo, con un error tipo i del 5% (α = 0,05) y un poder del 80% (β = 0,20). Los pacientes fueron incluidos en el estudio hasta completar los 50 asignados a cada grupo. Las variables cuantitativas fueron analizadas con análisis de varianza (ANOVA) y las variables categóricas mediante test de chi cuadrado. Se utilizó ANOVA de 2 factores con el procedimiento GLM (modelo lineal general). Los factores fueron: tiempo (inicio del estudio, 30, 60 y 120 minutos), tratamiento (paracetamol, metamizol y dexketoprofeno) y su interacción, que contestaría a la pregunta de si la evolución de los tratamientos a lo largo del seguimiento fue diferente. Se realizó análisis post-hoc cuando fue necesario. Además utilizamos ANOVA para comparar el descenso de la PAM con cada tratamiento desde el momento basal hasta los 120 minutos. La significación estadística se fijó en el 0,05. El análisis estadístico fue realizado utilizando el paquete estadístico SPSS (versión 14.0.1), SPSS Inc. Chicago, IL Resultados De los 150 pacientes estudiados, 102 fueron hombres (68%) y 48 mujeres (32%). La media de edad fue de 58 ± 16 (rango 19-86) años. El SAPS II fue 42,4 ± 13,4. Cada grupo (paracetamol, metamizol y dexketoprofeno) incluyó 50 pacientes. Las características demográficas se muestran en la tabla 1, No hubo diferencias estadísticamente significativas entre los grupos para ninguna de estas variables. Todos los pacientes incluidos en el estudio concluyeron el mismo. Temperatura Observamos un descenso significativo en la temperatura de al menos 1° C después de 180 minutos en 38 pacientes tratados dexketoprofeno (76%), en 36 tratados con metamizol (72%) y en 20 (40%) con paracetamol (p < 0,001). En el 37% de los pacientes estudiados no se observó descenso de al menos 1.° en la temperatura después de 180 minutos. La figura 1 muestra el descenso medio en la temperatura en cada grupo en los 4 momentos de tiempo y la tabla 2 recoge la media y desviación estándar del descenso de la temperatura para cada fármaco y en cada uno de los momentos estudiados. Se observó un descenso significativo de la temperatura a lo largo del tiempo, pero no hubo interacción de los 3 diferentes tratamientos a lo largo del tiempo, es decir, no hubo ningún tratamiento que bajara más la temperatura que los demás en ninguno de los periodos estudiados. Hemodinámica Las variables sistémicas hemodinámicas se muestran en la tabla 2 expresadas como media y desviación estándar. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos en cuanto a presión arterial media, saturación de oxígeno por pulsioximetría y frecuencia cardíaca a lo largo de los periodos de tiempo estudiados y para cada fármaco antipirético. Así mismo, tampoco hubo diferencias en cuanto al volumen de diuresis recogido durante el periodo de estudio entre los distintos tratamientos. La figura 2 muestra la evolución de la PAM ± la desviación estándar en los 4 periodos de tiempo observados (basalmente, a los 30, 60 y 120 minutos) en cada uno de los 3 grupos. No hubo diferencias estadísticamente significativas entre los tratamientos en ningún punto de tiempo. Se observó un descenso significativo de la PAM a lo largo del tiempo y hubo una interacción de los 3 diferentes tratamientos en el tiempo. La figura 3 muestra la media del descenso de la PAM en cada grupo. Después de 120 minutos, el descenso medio de la PAM fue de 8,5 ± 13,6 mmHg con paracetamol, 14,9 ± 11,8 mmHg con metamizol y 16,8 ± 13,7 mmHg con dexketoprofeno (p = 0,005). El análisis post-hoc mostraba que el descenso en la PAM en el grupo de paracetamol fue menor que en los grupos de metamizol y dexketoprofeno, y no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos de metamizol y dexketoprofeno. Treinta y nueve de los 150 pacientes (26%) estaban recibiendo vasoconstrictores durante el episodio febril: 15 (38,5%) en el grupo de paracetamol, 9 (23%) en el grupo de metamizol y 15 (38,5%) en el grupo de dexketoprofeno. De los 39 pacientes, uno en el grupo de paracetamol llevaba adrenalina, uno en el grupo metamizol llevaba dopamina y todos los demás llevaban noradrenalina a la dosis necesaria para mantener una presión arterial media superior a 65 mmHg. Después de iniciar el tratamiento antipirético, 10 de 15 (66%) pacientes tratados con paracetamol, incluyendo el paciente tratado con adrenalina, tuvieron que incrementar la dosis de vasoconstrictores. Siete de los 9 (77%) del grupo metamizol y 12 de 15 (80%) del grupo dexketoprofeno necesitaron incrementar la dosis de noradrenalina. Se inició tratamiento vasopresor para mantener una adecuada tensión arterial sistémica en 7 pacientes: 1 en el grupo de paracetamol, 2 en el de metamizol y 4 en el de dexketoprofeno. Veintiocho de los 150 pacientes (18,7%) estaban recibiendo vasodilatadores en infusión continua con nitroprusiato o labetalol: 10 (35,7%) en el grupo de paracetamol, 11 (39,3%) en el grupo de metamizol y 7 (25%) en el grupo de dexketoprofeno. Se necesitó bajar la dosis de vasodilatadores en 6 de los 10 (60%) pacientes con paracetamol, 9 de los 11 (81,8%) con metamizol y 5 de los 7 (71,4%) con dexketoprofeno. En 7 de los pacientes que estaban recibiendo vasodilatadores, el tratamiento tuvo que ser suspendido: 3 en el grupo paracetamol, 3 en el grupo metamizol y uno en el grupo dexketoprofeno. En ningún de estos pacientes se necesitó iniciar tratamiento vasoconstrictor. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la necesidad de incremento de vasoconstrictores ni de descenso de vasodilatadores entre los grupos y en todos los pacientes el objetivo fue mantener una presión arterial media por encima de 65 mm Hg. Quince de los 150 pacientes (10%) requirieron tratamiento con fluidos mientras recibieron el tratamiento antipirético para evitar una caída excesiva en la presión arterial. Cuatro pacientes del grupo paracetamol, 5 del grupo metamizol y 6 del grupo dexketoprofeno necesitaron administración de una carga de 250 a 500 cc de cristaloides, administrada durante 30 minutos tras detectarse el descenso de la presión arterial. Veinte pacientes presentaron insuficiencia renal aguda y necesitaron hemodiálisis antes del tratamiento antipirético: 8 en el grupo de paracetamol, 5 en el de metamizol y 7 en el de dexketoprofeno. Después del tratamiento antipirético, un total de 5 pacientes más requirieron hemodiálisis: 4 en el grupo de paracetamol y uno en el de dexketoprofeno. Ninguno de los pacientes estudiados estaba conectado al sistema de diálisis mientras se realizó el estudio. Discusión Nuestros principales hallazgos en este estudio observacional fueron que el paracetamol pareció ser el mejor de los 3 fármacos estudiados en términos de menor disminución de la PAM. Sin embargo, el paracetamol solo fue capaz de disminuir la temperatura al menos un grado a los 180 minutos, en menos de la mitad de los pacientes. Estos hallazgos sugieren que podría ser el fármaco de elección en el tratamiento de un episodio febril cuando el paciente está hemodinámicamente inestable aunque sea improbable alcanzar un descenso significativo de la temperatura. En pacientes con situación hemodinámica estable, el metamizol o el dexketoprofeno podrían ser la primera elección para reducir la temperatura debido a su mayor porcentaje de éxito comparado con el paracetamol. En aquellos pacientes en los que no descendió la temperatura (37%), no sabemos cuál hubiera sido la evolución sin la administración de tratamiento antipirético. Aunque las medidas físicas de enfriamiento son efectivas en disminuir la temperatura de la piel cuando los mecanismos fisiológicos de termorregulación están alterados, son medidas que no disminuyen la temperatura del centro termorregulador y pueden incrementar el malestar y el estrés metabólico en pacientes febriles no sedados 10, Realizamos el estudio con 3 fármacos usados habitualmente: paracetamol, metamizol y dexketoprofeno. Algunos estudios en la literatura comparan cambios en la temperatura y efectos hemodinámicos de fármacos usados en el tratamiento de la fiebre. El efecto antipirético de metamizol y paracetamol ha sido descrito previamente 11–15, Poblete et al.14 observaron que paracetamol y metamizol no producían un descenso en la temperatura clínicamente significativo en pacientes críticos con fiebre, comparado con medidas físicas de enfriamiento. Sin embargo, Gozzoli et al.16 compararon los mismos fármacos metamizol, paracetamol y medidas físicas en el tratamiento de la fiebre y observaron que los 3 tratamientos disminuían igualmente la temperatura. Como en nuestro estudio, estos autores concluyen que metamizol no debería ser considerado el antipirético de primera elección en pacientes inestables hemodinámicamente y debería preferirse el paracetamol. Las conclusiones discordantes entre los estudios de Poblete y Gozzoli, son probablemente debidas al pequeño número de pacientes estudiados en cada grupo, 20 en el primero y 30 en el segundo. Oborilová et al.11 estudiaron 254 episodios febriles, principalmente en pacientes hemato-oncológicos, tratados con metamizol, diclofenaco y paracetamol. Encontraron que todos los fármacos tenían un efecto antipirético significativo, pero que metamizol fue mejor que paracetamol en mejorar el malestar asociado a la fiebre. Este estudio sin embargo, no incluía pacientes críticos y por otro lado, al tratarse de pacientes hemato-oncológicos, las alteraciones inmunes por el propio tumor o por el tratamiento asociado, pudieron tener influencia en el valor de la temperatura. En nuestro estudio, encontramos que los 3 fármacos inducían un descenso en la PAM. De 39 pacientes que estaban recibiendo tratamiento vasoconstrictor, un alto porcentaje en cada grupo requirió incremento de la dosis del mismo y en 7 pacientes se tuvo que iniciar tratamiento vasoconstrictor. Del total de 28 pacientes que estaban recibiendo vasodilatadores, la dosis de los mismos tuvo que ser disminuida en una alta proporción de pacientes y suspendida en 7 de los 28 pacientes. En este grupo de pacientes, el efecto hipotensor de los fármacos antipiréticos pudo haberse magnificado por la infusión concomitante de un fármaco vasodilatador. Sin embargo, al tratarse de un porcentaje bajo de pacientes, distribuidos homogéneamente en todos los grupos de tratamiento, especulamos que este efecto es poco relevante en el resultado final. A pesar de estos cambios hemodinámicos, el volumen de diuresis no se modificó durante los 120 minutos del seguimiento. Estos resultados son comparables con otros en los que el metamizol había mostrado un descenso significativo de la PAM comparado con el paracetamol. Utilizando metamizol, ketorolaco y paracetamol como tratamiento del dolor postoperatorio en pacientes críticos, Avellaneda et al.17 observaron un descenso en la presión arterial radial en los 3 grupos de tratamiento, mientras que Hoigne et al.18 reportaron un descenso significativo en la presión sistólica en pacientes tratados con metamizol. Cruz et al.15 también describieron un descenso en la PAM y en otras variables hemodinámicas después de la administración de metamizol o paracetamol en 60 pacientes con fiebre. En el caso de la hipotensión inducida por metamizol esta se explicaba por el efecto relajante sobre las células de músculo liso, lo cual induce vasodilatación periférica 16, Nuestro estudio tiene varias limitaciones. Primero, el diseño del estudio. Al tratarse de un estudio observacional y no aleatorizado ni enmasacarado, hace que los resultados no sean concluyentes. La elección del tratamiento antipirético basada en la decisión del médico responsable, puede haber introducido un sesgo de selección fármaco-paciente. Segundo, al no haber comparado los efectos de los 3 fármacos con medidas físicas de enfriamiento como se ha hecho en otros estudios, las comparaciones son limitadas. Tercero, nosotros registramos la temperatura axilar pero no la temperatura central, que solo registramos de forma rutinaria en nuestra Unidad de Cuidados Intensivos una o 2 veces al día. Cuarto, el American College of Critical Care Medicine y la Infectious Diseases Society of America consideran fiebre como temperatura superior a 38,3° C 19, En nuestra UCI, sin embargo, tratamos pacientes con temperatura de 38° C o superior y repercusión clínica. Nuestro estudio refleja solo nuestra práctica clínica diaria. Quinto, la dosis administrada no se calculó en función del peso corporal y la dosis estándar prescrita pudo haber influido en los resultados. Sexto, no registramos medidas en referencia al dolor. En nuestra UCI, los pacientes bajo ventilación mecánica reciben sedación y analgesia para mantener una Ramsay Sedation Scale 20 entre 2 y 3. En nuestro estudio, 123 pacientes estaban en ventilación mecánica en el momento del episodio febril, pero no disponemos de datos específicos sobre la situación de dolor de los pacientes incluidos por lo que no podemos descartar el efecto hemodinámico del dolor. No queda claro si la fiebre es en sí misma beneficiosa o dañina 4,21, Hay datos de estudios en animales con infección que afirman que la fiebre es beneficiosa y no hay evidencia de que la administración de antipiréticos modifique la mortalidad 1, La fiebre complementa la defensa inmunológica del huésped frente a la infección 22 y activa algunos parámetros de la función inmune: activación de células T, producción de citoquinas y anticuerpos y función de neutrófilos y macrófagos 23, Por otro lado, una elevada temperatura corporal puede estar asociada con numerosos efectos deletéreos como el incremento del gasto cardíaco, el consumo de oxígeno y la producción de dióxido de carbono. Estos cambios pueden ser mal tolerados por pacientes críticos con limitada reserva cardiorespiratoria 24, Los efectos negativos hemodinámicos y metabólicos de la fiebre son particularmente indeseables si existe una afectación cardíaca previa o en una situación clínica de sepsis en la cual la función miocárdica está deprimida 25, Además, durante o después de un periodo de isquemia cerebral o trauma, la hipertermia incrementa de forma notable el grado de daño neuronal resultante 26, Todos estos datos sugieren que el tratamiento de un episodio febril debe ser evaluado individualmente teniendo en cuenta los beneficios y los posibles efectos secundarios 27, En resumen, el dexketoprofeno y el metamizol tuvieron un mejor efecto antipirético a las dosis estudiadas, pero un peor perfil hemodinámico. Por el contrario, el paracetamol, mostró un estatus hemodinámico más estable pero menor perfil antipirético. Las características de cada paciente deberían ser tenidas en cuenta cuando se prescribe un agente antipirético para evitar la inestabilidad hemodinámica. Sin embargo, son necesarios nuevos estudios con un diseño aleatorizado, para poder establecer resultados concluyentes. Conflicto de intereses Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses. Bibliografía M. Ryan, M.M. Levy. Clinical review: fever in intensive care unit patients. Crit Care Med, 7 (2003), pp.221-225 P.E. Marik. Fever in the ICU. Chest, 117 (2000), pp.855-869 B.A. Cunha, K.W. Shea. Fever in the intensive care unit. Infect Dis Clin North Am, 10 (1996), pp.185-209 B. Styrt, B. Sugarman. Antipyresis and fever. Arch Intern Med, 150 (1990), pp.1589-1597 E. Viel, A. Langlade, M. Osman, P. Bilbault, J.J. Eledjam. Propacetamol: from basic action to clinical utilization. Ann Fr Anesth Reanim, 18 (1999), pp.332-340 M.J. Barbanoj, R.M. Antonijoan, I. Gich. Clinical pharmacokinetics of dexketoprofen. Clin Pharmacokinet, 40 (2001), pp.245-262 F. Cabré, M.F. Fernández, L. Calvo, X. Ferrer, M.L. García, F Mauleón D. Analgesic, antiinflammatory, and antipyretic effects of S(+)-ketoprofen in vivo. J Clin Pharmacol, 38 (1998), pp.3S-10S H. Zippel, A. Wagenitz. Comparison of the efficacy and safety of intravenously administered dexketoprofen trometamol and ketoprofen in the management of pain after orthopaedic surgery: A multicentre, double-blind, randomised, parallel-group clinical trial. Clin Drug Investig, 26 (2006), pp.517-528 J.R. Le Gall, S. Lemeshow, F. Saulnier. A new Simplified Acute Physiology Score (SAPS II) based on a European/North American multicenter study. JAMA, 270 (1993), pp.2957-2963 R. Lenhardt, C. Negishi, D.I. Sessler, K. Vuong, H. Bastanmehr, J.S. Kim, et al, The effects of physical treatment on induced fever in humans. Am J Med, 106 (1999), pp.550-555 A. Oborilová, J. Mayer, Z. Pospisil, Z. Koristek. Symptomatic intravenous antipyretic theraphy: efficacy of metamizol, diclofenac and propacetamol. J Pain Symptom Manage, 24 (2002), pp.608-615 P.A. Armelini. Study comparing the antipyretic potency of diclofenac potassium and dipyrone magnesium in children. Invest Med Int, 11 (1984), pp.126-129 A.E. Cedrato, I. Passarelli, L. Cimollini, H. Maccarone. Comparison of the antipyretic effect of a single dose of dipyrone, paracetamol and diclofenac resinate. A multicenter clinical trial. Medicina, 49 (1989), pp.635-636 B. Poblete, J.A. Romand, C. Pichard, P. König, P.M. Suter. Metabolic effects of i.v. propacetamol, metamizol or external cooling in critically ill febrile sedated patients. Br J Anaesth, 78 (1997), pp.123-127 P. Cruz, I. Garutti, S. Díaz, L. Fernández-Quero. Metamizol versus propacetamol: comparative study of the hemodynamic and antipyretic effects in critically ill patients. Rev Esp Anestesiol Reanim, 49 (2002), pp.391-396 V. Gozzoli, M.M. Treggiari, G.R. Kleger, P. Roux-Lombard, M. Fathi, C. Pichard, et al, Randomized trial of the effect of antipyresis by metamizol, propacetamol or external cooling on metabolism, hemodynamics and inflammatory response. Intensive Care Med, 30 (2004), pp.401-407 C. Avellaneda, A. Gómez, F. Martos, M. Rubio, J. Sarmiento, F.S. De la Cuesta. The effect of a single intravenous dose of metamizol 2 g, ketorolac 30 mg and propacetamol 1 g on haemodinamyc parameters and postoperative pain after heart surgery. Eur J Anaesthesiol, 17 (2000), pp.85-90 R. Hoigné, M. Zoppi, J. Sollberger, T. Hess, D. Fritschy. Fall in systolic blood pressure due to metamizol (dipyrone, noramidopyrine, novaminsulfone). Results from the Comprehensive Hospital Drug Monitoring Berne (CHDMB). Agents Actions Suppl, 19 (1986), pp.189-195 N.P. O'Grady, P.S. Barie, J. Bartlett, T. Bleck, K. Carroll, A.C. Kalil, et al, Guidelines for evaluation of new fever in critically ill adult patients: 2008 update from American College of Critical Care Medicine and the Infectious Diseases Society of America. Crit Care Med, 36 (2008), pp.1330-1349 M.A. Ramsay, T.M. Savege, B.R. Simpson, R. Goodwin. Controled sedation with alphaxalone-alphadolone. BMJ, 2 (1974), pp.656-659 D.J. Niven, C. Leger, H.T. Stelfox, K.B. Laupland. Fever in the Critically Ill: A Review of Epidemiology, Immunology, and Management. J Intensive Care Med, (2011), J. Villar, S.P. Ribeiro, J.B. Mullen, M. Kuliszewski, M. Post, A.S. Slutsky. Induction of the heat shock response reduces mortality rate and organ damage in a sepsis-induced acute lung injury model. Crit Care Med, 22 (1994), pp.914-921 H.D. Jampel, G.W. Duff, R.K. Gershon, E. Atkins, S.K. Durum. Fever and immunoregulation: III. Hyperthermia augments the primary in vitro humoral response. J Exp Med, 157 (1983), pp.1229-1238 D. Peres Bota, F. Lopes Ferreira, C. Mélot, J.L. Vincent. Body temperature alterations in the critically ill. Intensive Care Me, 30 (2004), pp.811-816 M.T. Haupt, E.C. Rackow. Adverse effects of febrile state on cardiac performance. Am Heart J, 105 (1983), pp.763-768 M.D. Ginsberg, R. Busto. Combating hyperthermia in acute stroke: a significant clinical concern. Stroke, 29 (1998), pp.529-534 K.B. Laupland. Fever in the critically ill medical patient. Crit Care Med, 37 (2009), pp. S273-S278 Copyright © 2011. Elsevier España, S.L. and SEMICYUC

¿Qué es un espasmo muscular en el estómago?

Son contracciones anormales de los músculos en el esófago, el conducto que lleva el alimento desde la boca hasta el estómago. Estos espasmos no movilizan el alimento de una manera efectiva hasta el estómago.

¿Qué es y para qué sirve el metamizol?

¿Qué es el metamizol y para qué sirve? – El metamizol (Nolotil®, Metalgial®), igualmente llamado dipirona, es un analgésico que también actúa disminuyendo la fiebre y los espasmos musculares, Está indicado en el tratamiento del dolor agudo intenso (postoperatorio, postraumático, cólico, neoplásico) o de la fiebre alta que no responde a otros tratamientos,

¿Qué dolor calma la novalgina?

Dolor (posoperatorio o postraumático, tipo cólico o de origen tumoral) y fiebre graves y resistentes.

¿Qué es mejor el metamizol o el paracetamol?

Resumen Objetivo El objetivo fue estudiar los efectos antipiréticos y hemodinámicos de 3 fármacos diferentes utilizados para tratar la fiebre en pacientes críticos. Material y método Diseño: estudio prospectivo, observacional, en una UCI de 16 camas de un Hospital Universitario. Pacientes: 150 pacientes que tuvieron un episodio febril (temperatura > 38° C). Intervención: 50 recibieron paracetamol, 50 metamizol y 50 dexketoprofeno. Se determinaron la temperatura axilar, presión arterial sistólica, diastólica y media, frecuencia cardíaca, presión venosa central y saturación de oxígeno, en situación basal y a los 30, 60 y 120 minutos tras la administración del fármaco. También se registró la temperatura a los 180 minutos después de haber iniciado el fármaco. La diuresis y las necesidades de tratamiento vasodilatador y vasoconstrictor durante el tratamiento también se registraron. Resultados Las características de los pacientes, la temperatura y la hemodinámica basal fueron similares en todos los grupos. Observamos un descenso significativo de al menos un grado en la temperatura después de 180 minutos en 38 pacientes tratados con dexketoprofeno (76%), en 36 con metamizol (72%), y en 20 con paracetamol (40%) (p < 0,001). Después de 120 minutos, la media del descenso de la presión arterial media fue de 8,5 ± 13,6 mmHg con paracetamol, 14,9 ± 11,8 mmHg con metamizol y 16,8 ± 13,7 mmHg con dexketoprofeno (p = 0,005). Conclusiones Dexketoprofeno fue el fármaco antipirético más efectivo, a las dosis estudiadas. Aunque los 3 fármacos redujeron la tensión arterial media, la reducción con paracetamol fue menos pronunciada. Palabras clave: Fiebre Paciente crítico Hemodinámica Abstract Background The objective was to study the antipyretic and hemodynamic effects of three different drugs used to treat fever in critically ill patients. Methods Design and setting: Prospective, observational study in a 16-bed, general ICU of a university hospital. Patient population: We studied 150 patients who had a febrile episode (temperature > 38° C): 50 received paracetamol, 50 metamizol and 50 dexketoprofen. Interventions: None. Body temperature, systolic, diastolic and mean arterial pressure, heart rate, central venous pressure and oxygen saturation were determined at baseline and at 30, 60 and 120 minutes after infusion of the drug. Additionally, we recorded temperature 180 minutes after starting drug infusion. Diuresis and the need for or change of dose of vasodilator or vasoconstrictor drugs were also recorded. Results Patient characteristics, baseline temperature and hemodynamics were similar in all groups. We observed a significant decrease of at least 1 °C in temperature after 180 minutes in 38 patients treated with dexketoprofen (76%), in 36 with metamizol (72%), and in 20 with paracetamol (40%) (p < 0.001). After 120 minutes, the mean decrease in mean arterial pressure was 8.5 ± 13.6 mmHg with paracetamol, 14.9 ± 11.8 mmHg with metamizol, and 16.8 ± 13.7 mmHg with dexketoprofen (p = 0.005). Conclusions Dexketoprofen was the most effective antipyretic agent at the doses tested. Although all three drugs reduced mean arterial pressure, the reduction with paracetamol was less pronounced. Keywords: Fever Critically ill patient Hemodynamic Texto completo Introducción La fiebre es un síntoma común en enfermos críticos y su aparición en pacientes sépticos ocurre en un 90% 1,2, Un episodio febril puede ser debido a causas infecciosas o no infecciosas. Neumonía, sinusitis y bacteriemia, primaria o relacionada con catéter, son las causas infecciosas más frecuentes mientras que entre las no infecciosas destacan el cáncer, los fármacos, las transfusiones y las reacciones alérgicas 3, El manejo inicial de la fiebre incluye el tratamiento de la causa y la administración de fármacos antipiréticos. Los tratamientos antipiréticos son efectivos en el descenso de la temperatura, pero pueden tener efectos secundarios importantes 4, Dichos fármacos no deben ser administrados de forma rutinaria en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Los riesgos y beneficios deben ser evaluados en cada episodio febril. El paracetamol es simple de administrar y seguro, tiene un alto índice terapéutico y bajo riesgo de efectos secundarios como efectos renal, gastrointestinal o hematológico 5, El metamizol se usa habitualmente para tratar dolor postoperatorio y fiebre. El dexketoprofeno es una sal hidrosoluble del ketoprofeno, enantiómero dextrorrotatorio pertenenciente al grupo de los antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Se usa como analgésico y antiinflamatorio e «in Vitro» es uno de los inhibidores más potentes de la síntesis de prostaglandinas 6, El efecto antipirético del dexketoprofeno hasta la fecha, solo se ha descrito en modelos animales 7, El dexketoprofeno ha sido comparado con otros AINE en el manejo de dolor postoperatorio. Parece ser mejor tolerado que otros AINE 8, pero su efecto antipirético y su perfil hemodinámico en pacientes críticos no se ha descrito. El objetivo del estudio fue comparar los efectos antipiréticos y hemodinámicos inducidos por paracetamol, metamizol y dexketoprofeno, principales fármacos utilizados para tratar la fiebre en pacientes críticos. Pacientes y métodos Se diseñó un estudio prospectivo, observacional, en una UCI de 16 camas de un hospital universitario desde 2005 hasta abril 2007. Estudiamos 150 pacientes con un episodio de temperatura superior a 38° C que el médico responsable decidió tratar utilizando uno de los 3 fármacos administrados en la UCI con este objetivo. Cada paciente solo se incluyó en el estudio una vez. La decisión de tratar fue evaluada para cada paciente basada en la repercusión clínica de la fiebre: taquipnea, taquicardia, cambios en la presión arterial y aumento de la producción de dióxido de carbono o del consumo de oxígeno. El tratamiento antipirético utilizado de forma habitual en nuestra unidad para tratar la fiebre es paracetamol 1.000 mg, metamizol 2.000 mg y dexketoprofeno 50 mg, todos ellos administrados vía infusión endovenosa durante 30 minutos. Un comité de ética de nuestro hospital aprobó el estudio sin necesidad de consentimiento informado. Las siguientes variables fueron monitorizadas basalmente (en el momento previo al inicio del tratamiento) y 30, 60 y 120 minutos después de la infusión del fármaco: temperatura axilar, presión arterial sistólica, diastólica y media (PAM), frecuencia cardíaca (FC) y saturación de oxígeno (SaO 2 ) por pulsioximetría. La temperatura fue monitorizada 180 minutos después de la infusión del fármaco para determinar un descenso de al menos 1° C. La presión arterial se midió mediante sistema invasivo en aquellos pacientes que disponían del mismo, mediante catéter arterial radial o femoral y mediante sistema no invasivo con esfigmomanómetro digital de brazo, en los demás. No se modificó el sistema de medición de la presión para un mismo paciente a lo largo de las distintas mediciones. Se recogió el volumen de diuresis desde el momento basal hasta los 120 minutos. Se registraron los requerimientos de fármacos vasopresores, vasodilatadores y de fluidoterapia antes del tratamiento y durante los 120 minutos posteriores a la infusión. Se registró también el SAPS II 9 al ingreso así como el motivo de ingreso y la necesidad de ventilación mecánica en el momento del estudio. El tamaño de la muestra calculado para detectar un descenso de 1° C en la temperatura fue de 50 pacientes por grupo, con un error tipo i del 5% (α = 0,05) y un poder del 80% (β = 0,20). Los pacientes fueron incluidos en el estudio hasta completar los 50 asignados a cada grupo. Las variables cuantitativas fueron analizadas con análisis de varianza (ANOVA) y las variables categóricas mediante test de chi cuadrado. Se utilizó ANOVA de 2 factores con el procedimiento GLM (modelo lineal general). Los factores fueron: tiempo (inicio del estudio, 30, 60 y 120 minutos), tratamiento (paracetamol, metamizol y dexketoprofeno) y su interacción, que contestaría a la pregunta de si la evolución de los tratamientos a lo largo del seguimiento fue diferente. Se realizó análisis post-hoc cuando fue necesario. Además utilizamos ANOVA para comparar el descenso de la PAM con cada tratamiento desde el momento basal hasta los 120 minutos. La significación estadística se fijó en el 0,05. El análisis estadístico fue realizado utilizando el paquete estadístico SPSS (versión 14.0.1), SPSS Inc. Chicago, IL Resultados De los 150 pacientes estudiados, 102 fueron hombres (68%) y 48 mujeres (32%). La media de edad fue de 58 ± 16 (rango 19-86) años. El SAPS II fue 42,4 ± 13,4. Cada grupo (paracetamol, metamizol y dexketoprofeno) incluyó 50 pacientes. Las características demográficas se muestran en la tabla 1, No hubo diferencias estadísticamente significativas entre los grupos para ninguna de estas variables. Todos los pacientes incluidos en el estudio concluyeron el mismo. Temperatura Observamos un descenso significativo en la temperatura de al menos 1° C después de 180 minutos en 38 pacientes tratados dexketoprofeno (76%), en 36 tratados con metamizol (72%) y en 20 (40%) con paracetamol (p < 0,001). En el 37% de los pacientes estudiados no se observó descenso de al menos 1.° en la temperatura después de 180 minutos. La figura 1 muestra el descenso medio en la temperatura en cada grupo en los 4 momentos de tiempo y la tabla 2 recoge la media y desviación estándar del descenso de la temperatura para cada fármaco y en cada uno de los momentos estudiados. Se observó un descenso significativo de la temperatura a lo largo del tiempo, pero no hubo interacción de los 3 diferentes tratamientos a lo largo del tiempo, es decir, no hubo ningún tratamiento que bajara más la temperatura que los demás en ninguno de los periodos estudiados. Hemodinámica Las variables sistémicas hemodinámicas se muestran en la tabla 2 expresadas como media y desviación estándar. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos en cuanto a presión arterial media, saturación de oxígeno por pulsioximetría y frecuencia cardíaca a lo largo de los periodos de tiempo estudiados y para cada fármaco antipirético. Así mismo, tampoco hubo diferencias en cuanto al volumen de diuresis recogido durante el periodo de estudio entre los distintos tratamientos. La figura 2 muestra la evolución de la PAM ± la desviación estándar en los 4 periodos de tiempo observados (basalmente, a los 30, 60 y 120 minutos) en cada uno de los 3 grupos. No hubo diferencias estadísticamente significativas entre los tratamientos en ningún punto de tiempo. Se observó un descenso significativo de la PAM a lo largo del tiempo y hubo una interacción de los 3 diferentes tratamientos en el tiempo. La figura 3 muestra la media del descenso de la PAM en cada grupo. Después de 120 minutos, el descenso medio de la PAM fue de 8,5 ± 13,6 mmHg con paracetamol, 14,9 ± 11,8 mmHg con metamizol y 16,8 ± 13,7 mmHg con dexketoprofeno (p = 0,005). El análisis post-hoc mostraba que el descenso en la PAM en el grupo de paracetamol fue menor que en los grupos de metamizol y dexketoprofeno, y no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos de metamizol y dexketoprofeno. Treinta y nueve de los 150 pacientes (26%) estaban recibiendo vasoconstrictores durante el episodio febril: 15 (38,5%) en el grupo de paracetamol, 9 (23%) en el grupo de metamizol y 15 (38,5%) en el grupo de dexketoprofeno. De los 39 pacientes, uno en el grupo de paracetamol llevaba adrenalina, uno en el grupo metamizol llevaba dopamina y todos los demás llevaban noradrenalina a la dosis necesaria para mantener una presión arterial media superior a 65 mmHg. Después de iniciar el tratamiento antipirético, 10 de 15 (66%) pacientes tratados con paracetamol, incluyendo el paciente tratado con adrenalina, tuvieron que incrementar la dosis de vasoconstrictores. Siete de los 9 (77%) del grupo metamizol y 12 de 15 (80%) del grupo dexketoprofeno necesitaron incrementar la dosis de noradrenalina. Se inició tratamiento vasopresor para mantener una adecuada tensión arterial sistémica en 7 pacientes: 1 en el grupo de paracetamol, 2 en el de metamizol y 4 en el de dexketoprofeno. Veintiocho de los 150 pacientes (18,7%) estaban recibiendo vasodilatadores en infusión continua con nitroprusiato o labetalol: 10 (35,7%) en el grupo de paracetamol, 11 (39,3%) en el grupo de metamizol y 7 (25%) en el grupo de dexketoprofeno. Se necesitó bajar la dosis de vasodilatadores en 6 de los 10 (60%) pacientes con paracetamol, 9 de los 11 (81,8%) con metamizol y 5 de los 7 (71,4%) con dexketoprofeno. En 7 de los pacientes que estaban recibiendo vasodilatadores, el tratamiento tuvo que ser suspendido: 3 en el grupo paracetamol, 3 en el grupo metamizol y uno en el grupo dexketoprofeno. En ningún de estos pacientes se necesitó iniciar tratamiento vasoconstrictor. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la necesidad de incremento de vasoconstrictores ni de descenso de vasodilatadores entre los grupos y en todos los pacientes el objetivo fue mantener una presión arterial media por encima de 65 mm Hg. Quince de los 150 pacientes (10%) requirieron tratamiento con fluidos mientras recibieron el tratamiento antipirético para evitar una caída excesiva en la presión arterial. Cuatro pacientes del grupo paracetamol, 5 del grupo metamizol y 6 del grupo dexketoprofeno necesitaron administración de una carga de 250 a 500 cc de cristaloides, administrada durante 30 minutos tras detectarse el descenso de la presión arterial. Veinte pacientes presentaron insuficiencia renal aguda y necesitaron hemodiálisis antes del tratamiento antipirético: 8 en el grupo de paracetamol, 5 en el de metamizol y 7 en el de dexketoprofeno. Después del tratamiento antipirético, un total de 5 pacientes más requirieron hemodiálisis: 4 en el grupo de paracetamol y uno en el de dexketoprofeno. Ninguno de los pacientes estudiados estaba conectado al sistema de diálisis mientras se realizó el estudio. Discusión Nuestros principales hallazgos en este estudio observacional fueron que el paracetamol pareció ser el mejor de los 3 fármacos estudiados en términos de menor disminución de la PAM. Sin embargo, el paracetamol solo fue capaz de disminuir la temperatura al menos un grado a los 180 minutos, en menos de la mitad de los pacientes. Estos hallazgos sugieren que podría ser el fármaco de elección en el tratamiento de un episodio febril cuando el paciente está hemodinámicamente inestable aunque sea improbable alcanzar un descenso significativo de la temperatura. En pacientes con situación hemodinámica estable, el metamizol o el dexketoprofeno podrían ser la primera elección para reducir la temperatura debido a su mayor porcentaje de éxito comparado con el paracetamol. En aquellos pacientes en los que no descendió la temperatura (37%), no sabemos cuál hubiera sido la evolución sin la administración de tratamiento antipirético. Aunque las medidas físicas de enfriamiento son efectivas en disminuir la temperatura de la piel cuando los mecanismos fisiológicos de termorregulación están alterados, son medidas que no disminuyen la temperatura del centro termorregulador y pueden incrementar el malestar y el estrés metabólico en pacientes febriles no sedados 10, Realizamos el estudio con 3 fármacos usados habitualmente: paracetamol, metamizol y dexketoprofeno. Algunos estudios en la literatura comparan cambios en la temperatura y efectos hemodinámicos de fármacos usados en el tratamiento de la fiebre. El efecto antipirético de metamizol y paracetamol ha sido descrito previamente 11–15, Poblete et al.14 observaron que paracetamol y metamizol no producían un descenso en la temperatura clínicamente significativo en pacientes críticos con fiebre, comparado con medidas físicas de enfriamiento. Sin embargo, Gozzoli et al.16 compararon los mismos fármacos metamizol, paracetamol y medidas físicas en el tratamiento de la fiebre y observaron que los 3 tratamientos disminuían igualmente la temperatura. Como en nuestro estudio, estos autores concluyen que metamizol no debería ser considerado el antipirético de primera elección en pacientes inestables hemodinámicamente y debería preferirse el paracetamol. Las conclusiones discordantes entre los estudios de Poblete y Gozzoli, son probablemente debidas al pequeño número de pacientes estudiados en cada grupo, 20 en el primero y 30 en el segundo. Oborilová et al.11 estudiaron 254 episodios febriles, principalmente en pacientes hemato-oncológicos, tratados con metamizol, diclofenaco y paracetamol. Encontraron que todos los fármacos tenían un efecto antipirético significativo, pero que metamizol fue mejor que paracetamol en mejorar el malestar asociado a la fiebre. Este estudio sin embargo, no incluía pacientes críticos y por otro lado, al tratarse de pacientes hemato-oncológicos, las alteraciones inmunes por el propio tumor o por el tratamiento asociado, pudieron tener influencia en el valor de la temperatura. En nuestro estudio, encontramos que los 3 fármacos inducían un descenso en la PAM. De 39 pacientes que estaban recibiendo tratamiento vasoconstrictor, un alto porcentaje en cada grupo requirió incremento de la dosis del mismo y en 7 pacientes se tuvo que iniciar tratamiento vasoconstrictor. Del total de 28 pacientes que estaban recibiendo vasodilatadores, la dosis de los mismos tuvo que ser disminuida en una alta proporción de pacientes y suspendida en 7 de los 28 pacientes. En este grupo de pacientes, el efecto hipotensor de los fármacos antipiréticos pudo haberse magnificado por la infusión concomitante de un fármaco vasodilatador. Sin embargo, al tratarse de un porcentaje bajo de pacientes, distribuidos homogéneamente en todos los grupos de tratamiento, especulamos que este efecto es poco relevante en el resultado final. A pesar de estos cambios hemodinámicos, el volumen de diuresis no se modificó durante los 120 minutos del seguimiento. Estos resultados son comparables con otros en los que el metamizol había mostrado un descenso significativo de la PAM comparado con el paracetamol. Utilizando metamizol, ketorolaco y paracetamol como tratamiento del dolor postoperatorio en pacientes críticos, Avellaneda et al.17 observaron un descenso en la presión arterial radial en los 3 grupos de tratamiento, mientras que Hoigne et al.18 reportaron un descenso significativo en la presión sistólica en pacientes tratados con metamizol. Cruz et al.15 también describieron un descenso en la PAM y en otras variables hemodinámicas después de la administración de metamizol o paracetamol en 60 pacientes con fiebre. En el caso de la hipotensión inducida por metamizol esta se explicaba por el efecto relajante sobre las células de músculo liso, lo cual induce vasodilatación periférica 16, Nuestro estudio tiene varias limitaciones. Primero, el diseño del estudio. Al tratarse de un estudio observacional y no aleatorizado ni enmasacarado, hace que los resultados no sean concluyentes. La elección del tratamiento antipirético basada en la decisión del médico responsable, puede haber introducido un sesgo de selección fármaco-paciente. Segundo, al no haber comparado los efectos de los 3 fármacos con medidas físicas de enfriamiento como se ha hecho en otros estudios, las comparaciones son limitadas. Tercero, nosotros registramos la temperatura axilar pero no la temperatura central, que solo registramos de forma rutinaria en nuestra Unidad de Cuidados Intensivos una o 2 veces al día. Cuarto, el American College of Critical Care Medicine y la Infectious Diseases Society of America consideran fiebre como temperatura superior a 38,3° C 19, En nuestra UCI, sin embargo, tratamos pacientes con temperatura de 38° C o superior y repercusión clínica. Nuestro estudio refleja solo nuestra práctica clínica diaria. Quinto, la dosis administrada no se calculó en función del peso corporal y la dosis estándar prescrita pudo haber influido en los resultados. Sexto, no registramos medidas en referencia al dolor. En nuestra UCI, los pacientes bajo ventilación mecánica reciben sedación y analgesia para mantener una Ramsay Sedation Scale 20 entre 2 y 3. En nuestro estudio, 123 pacientes estaban en ventilación mecánica en el momento del episodio febril, pero no disponemos de datos específicos sobre la situación de dolor de los pacientes incluidos por lo que no podemos descartar el efecto hemodinámico del dolor. No queda claro si la fiebre es en sí misma beneficiosa o dañina 4,21, Hay datos de estudios en animales con infección que afirman que la fiebre es beneficiosa y no hay evidencia de que la administración de antipiréticos modifique la mortalidad 1, La fiebre complementa la defensa inmunológica del huésped frente a la infección 22 y activa algunos parámetros de la función inmune: activación de células T, producción de citoquinas y anticuerpos y función de neutrófilos y macrófagos 23, Por otro lado, una elevada temperatura corporal puede estar asociada con numerosos efectos deletéreos como el incremento del gasto cardíaco, el consumo de oxígeno y la producción de dióxido de carbono. Estos cambios pueden ser mal tolerados por pacientes críticos con limitada reserva cardiorespiratoria 24, Los efectos negativos hemodinámicos y metabólicos de la fiebre son particularmente indeseables si existe una afectación cardíaca previa o en una situación clínica de sepsis en la cual la función miocárdica está deprimida 25, Además, durante o después de un periodo de isquemia cerebral o trauma, la hipertermia incrementa de forma notable el grado de daño neuronal resultante 26, Todos estos datos sugieren que el tratamiento de un episodio febril debe ser evaluado individualmente teniendo en cuenta los beneficios y los posibles efectos secundarios 27, En resumen, el dexketoprofeno y el metamizol tuvieron un mejor efecto antipirético a las dosis estudiadas, pero un peor perfil hemodinámico. Por el contrario, el paracetamol, mostró un estatus hemodinámico más estable pero menor perfil antipirético. Las características de cada paciente deberían ser tenidas en cuenta cuando se prescribe un agente antipirético para evitar la inestabilidad hemodinámica. Sin embargo, son necesarios nuevos estudios con un diseño aleatorizado, para poder establecer resultados concluyentes. Conflicto de intereses Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses. Bibliografía M. Ryan, M.M. Levy. Clinical review: fever in intensive care unit patients. Crit Care Med, 7 (2003), pp.221-225 P.E. Marik. Fever in the ICU. Chest, 117 (2000), pp.855-869 B.A. Cunha, K.W. Shea. Fever in the intensive care unit. Infect Dis Clin North Am, 10 (1996), pp.185-209 B. Styrt, B. Sugarman. Antipyresis and fever. Arch Intern Med, 150 (1990), pp.1589-1597 E. Viel, A. Langlade, M. Osman, P. Bilbault, J.J. Eledjam. Propacetamol: from basic action to clinical utilization. Ann Fr Anesth Reanim, 18 (1999), pp.332-340 M.J. Barbanoj, R.M. Antonijoan, I. Gich. Clinical pharmacokinetics of dexketoprofen. Clin Pharmacokinet, 40 (2001), pp.245-262 F. Cabré, M.F. Fernández, L. Calvo, X. Ferrer, M.L. García, F Mauleón D. Analgesic, antiinflammatory, and antipyretic effects of S(+)-ketoprofen in vivo. J Clin Pharmacol, 38 (1998), pp.3S-10S H. Zippel, A. Wagenitz. Comparison of the efficacy and safety of intravenously administered dexketoprofen trometamol and ketoprofen in the management of pain after orthopaedic surgery: A multicentre, double-blind, randomised, parallel-group clinical trial. Clin Drug Investig, 26 (2006), pp.517-528 J.R. Le Gall, S. Lemeshow, F. Saulnier. A new Simplified Acute Physiology Score (SAPS II) based on a European/North American multicenter study. JAMA, 270 (1993), pp.2957-2963 R. Lenhardt, C. Negishi, D.I. Sessler, K. Vuong, H. Bastanmehr, J.S. Kim, et al, The effects of physical treatment on induced fever in humans. Am J Med, 106 (1999), pp.550-555 A. Oborilová, J. Mayer, Z. Pospisil, Z. Koristek. Symptomatic intravenous antipyretic theraphy: efficacy of metamizol, diclofenac and propacetamol. J Pain Symptom Manage, 24 (2002), pp.608-615 P.A. Armelini. Study comparing the antipyretic potency of diclofenac potassium and dipyrone magnesium in children. Invest Med Int, 11 (1984), pp.126-129 A.E. Cedrato, I. Passarelli, L. Cimollini, H. Maccarone. Comparison of the antipyretic effect of a single dose of dipyrone, paracetamol and diclofenac resinate. A multicenter clinical trial. Medicina, 49 (1989), pp.635-636 B. Poblete, J.A. Romand, C. Pichard, P. König, P.M. Suter. Metabolic effects of i.v. propacetamol, metamizol or external cooling in critically ill febrile sedated patients. Br J Anaesth, 78 (1997), pp.123-127 P. Cruz, I. Garutti, S. Díaz, L. Fernández-Quero. Metamizol versus propacetamol: comparative study of the hemodynamic and antipyretic effects in critically ill patients. Rev Esp Anestesiol Reanim, 49 (2002), pp.391-396 V. Gozzoli, M.M. Treggiari, G.R. Kleger, P. Roux-Lombard, M. Fathi, C. Pichard, et al, Randomized trial of the effect of antipyresis by metamizol, propacetamol or external cooling on metabolism, hemodynamics and inflammatory response. Intensive Care Med, 30 (2004), pp.401-407 C. Avellaneda, A. Gómez, F. Martos, M. Rubio, J. Sarmiento, F.S. De la Cuesta. The effect of a single intravenous dose of metamizol 2 g, ketorolac 30 mg and propacetamol 1 g on haemodinamyc parameters and postoperative pain after heart surgery. Eur J Anaesthesiol, 17 (2000), pp.85-90 R. Hoigné, M. Zoppi, J. Sollberger, T. Hess, D. Fritschy. Fall in systolic blood pressure due to metamizol (dipyrone, noramidopyrine, novaminsulfone). Results from the Comprehensive Hospital Drug Monitoring Berne (CHDMB). Agents Actions Suppl, 19 (1986), pp.189-195 N.P. O'Grady, P.S. Barie, J. Bartlett, T. Bleck, K. Carroll, A.C. Kalil, et al, Guidelines for evaluation of new fever in critically ill adult patients: 2008 update from American College of Critical Care Medicine and the Infectious Diseases Society of America. Crit Care Med, 36 (2008), pp.1330-1349 M.A. Ramsay, T.M. Savege, B.R. Simpson, R. Goodwin. Controled sedation with alphaxalone-alphadolone. BMJ, 2 (1974), pp.656-659 D.J. Niven, C. Leger, H.T. Stelfox, K.B. Laupland. Fever in the Critically Ill: A Review of Epidemiology, Immunology, and Management. J Intensive Care Med, (2011), J. Villar, S.P. Ribeiro, J.B. Mullen, M. Kuliszewski, M. Post, A.S. Slutsky. Induction of the heat shock response reduces mortality rate and organ damage in a sepsis-induced acute lung injury model. Crit Care Med, 22 (1994), pp.914-921 H.D. Jampel, G.W. Duff, R.K. Gershon, E. Atkins, S.K. Durum. Fever and immunoregulation: III. Hyperthermia augments the primary in vitro humoral response. J Exp Med, 157 (1983), pp.1229-1238 D. Peres Bota, F. Lopes Ferreira, C. Mélot, J.L. Vincent. Body temperature alterations in the critically ill. Intensive Care Me, 30 (2004), pp.811-816 M.T. Haupt, E.C. Rackow. Adverse effects of febrile state on cardiac performance. Am Heart J, 105 (1983), pp.763-768 M.D. Ginsberg, R. Busto. Combating hyperthermia in acute stroke: a significant clinical concern. Stroke, 29 (1998), pp.529-534 K.B. Laupland. Fever in the critically ill medical patient. Crit Care Med, 37 (2009), pp. S273-S278 Copyright © 2011. Elsevier España, S.L. and SEMICYUC

See also:  Que Pasa Si Tomo Alcohol DespuS De Tomar La Pastilla Del DíA Siguiente?

¿Qué dolores quita el nolotil?

Pulse aquí para ver el documento en formato PDF. Prospecto: Información para el usuario Nolotil 575 mg cápsulas duras Metamizol magnésico Lea todo el prospecto detenidamente antes de empezar a tomar este medicamento, porque contiene información importante para usted.

  • Conserve este prospecto, ya que puede tener que volver a leerlo.
  • Si tiene alguna duda, consulte a su médico o farmacéutico.
  • Este medicamento se le ha recetado solamente a usted y no debe dárselo a otras personas aunque tengan los mismos síntomas que usted, ya que puede perjudicarles.
  • Si experimenta efectos adversos, consulte a su médico o farmacéutico, incluso si se trata de efectos adversos que no aparecen en este prospecto. Ver sección 4.

Contenido del prospecto

  1. Qué es Nolotil y para qué se utiliza
  2. Qué necesita saber antes de empezar a tomar Nolotil
  3. Cómo tomar Nolotil
  4. Posibles efectos adversos
  5. Conservación de Nolotil
  6. Contenido del envase e información adicional

Nolotil pertenece al grupo de medicamentos denominado “Otros Analgésicos y antipiréticos”. Este medicamento se utiliza para el tratamiento del dolor agudo moderado o intenso post-operatorio o post-traumático, de tipo cólico o de origen tumoral. También se utiliza en los casos de fiebre alta que no responda a otras medidas u otros medicamentos para la fiebre.

No tome Nolotil: – Si ha tenido previamente reacciones alérgicas o reacciones hematológicas (disminución de glóbulos blancos, glóbulos rojos o plaquetas en sangre) con medicamentos que contienen metamizol u otros compuestos similares o reacciones alérgicas a cualquiera de los demás componentes de este medicamento (incluidos en la sección 6).

– Si ha padecido síntomas de asma, rinitis o urticaria (manchas rojizas o habones en la piel que pueden producir picor) durante el tratamiento con otros analgésicos como ácido acetilsalicílico, paracetamol o antinflamatorios no esteroideos, ya que en estos casos también puede existir sensibilidad a metamizol (sustancia activa de Nolotil).

  • Si padece porfiria aguda intermitente (un trastorno del metabolismo de los pigmentos sanguíneos que forman parte de la hemoglobina).
  • Si padece deficiencia genética de glucosa-6-fosfato-deshidrogenasa.
  • Si ha sufrido alteraciones de la función de la médula ósea (formadora de las células sanguíneas); por ejemplo, durante o después de recibir quimioterapia antitumoral (antineoplásica) o si ha tenido enfermedades relacionadas con la formación de células sanguíneas.
  • Si está en los tres últimos meses de embarazo.
  • Si ha sufrido reacciones cutáneas muy graves (denominadas, por ejemplo, síndrome de Stevens-Johnson o necrólisis epidérmica tóxica) con el uso previo de Nolotil u otro medicamento que contuviese metamizol.
See also:  Para Que Sirve La Pastilla Biomesina Compuesta?

Advertencias y precauciones Consulte a su médico o farmacéutico antes de empezar a tomar Nolotil. Tenga especial cuidado:

  • Si experimenta malestar general, infección, fiebre persistente, dolor de garganta, inflamación en boca, nariz o garganta, lesiones en la mucosa de la boca o de los genitales, hematomas, sangrado o palidez, debe de suspender el tratamiento y consultar a su médico inmediatamente. Estos trastornos pueden ser debidos a un descenso del número de glóbulos blancos en la sangre (agranulocitosis), de plaquetas (trombocitopenia) o a un fallo en la producción de todas las células de la sangre (anemia aplásica).
  • Si experimenta mareo, dificultad para respirar, rinitis, hinchazón de la cara, descenso de la presión arterial, manchas rojizas en la piel de aparición súbita, suspenda el tratamiento y consulte a su médico. Estos síntomas pueden deberse a una reacción alérgica grave denominada shock anafiláctico. Esta reacción es más probable si usted padece asma o trastornos de tipo alérgico (atopía).
  • Si padece asma bronquial (especialmente en presencia de inflamación de la mucosa nasal y pólipos nasales), urticaria crónica o bien si es intolerante a colorantes y/o conservantes o al alcohol, ya que el riesgo de posibles reacciones alérgicas graves es mayor.
  • Si tiene problemas de tensión arterial baja, o tiene hipovolemia (disminución del volumen circulante de sangre o cualquier otro líquido corporal), deshidratación o la circulación inestable ya que el riesgo de una caída brusca de la tensión arterial es mayor.
  • Si tiene la función del riñón o del hígado disminuida, ya que puede eliminar el medicamento con mayor dificultad.
  • Si es un paciente de edad avanzada, esté especialmente atento a la aparición de cualquiera de los trastornos descritos anteriormente, ya que pudieran aparecer con mayor frecuencia.

Problemas hepáticos: Se ha notificado inflamación del hígado en pacientes que toman metamizol con síntomas que se desarrollan en unos pocos días hasta unos meses después del inicio del tratamiento. Deje de tomar Nolotil y póngase en contacto con un médico si presenta síntomas de problemas hepáticos, como malestar (náuseas o vómitos), fiebre, sensación de cansancio, pérdida de apetito, orina oscura, heces de color claro, coloración amarillenta de la piel o de la parte blanca de los ojos, picor, erupción o gastralgia superior.

  • Su médico comprobará el funcionamiento de su hígado.
  • No debe tomar Nolotil si ha tomado previamente algún medicamento que contenga metamizol y tuvo problemas hepáticos.
  • Reacciones cutáneas graves: Se han notificado reacciones cutáneas graves, como síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica y reacción medicamentosa con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS), en asociación con el tratamiento con metamizol.

Deje de tomar metamizol y solicite atención médica inmediatamente si observa alguno de los síntomas relacionados con estas reacciones cutáneas graves descritos en la sección 4. Si ha sufrido alguna vez reacciones cutáneas graves, no debe reanudar el tratamiento con Nolotil en ningún momento (ver sección 4).

Toma de Nolotil con alimentos, bebidas y alcohol Junto con alcohol, pueden potenciarse los efectos tanto de éste, como del fármaco. Embarazo, lactancia y fertilidad Embarazo Los datos disponibles sobre el uso de metamizol durante los primeros tres meses de embarazo son limitados, pero no indican efectos dañinos para el embrión.

En casos seleccionados cuando no existen otras opciones de tratamiento, las dosis únicas de metamizol durante el primer y el segundo trimestre pueden ser aceptables después de consultar con su médico o farmacéutico y luego de evaluar cuidadosamente los beneficios y riesgos del uso de metamizol.

Sin embargo, en general, no se recomienda el uso de metamizol durante el primer y segundo trimestre. Durante los tres últimos meses de embarazo, no debe tomar Nolotil debido al mayor riesgo de complicaciones para la madre y el bebé (hemorragias, cierre prematuro de un vaso importante para el feto, llamado conducto de Botal, que se cierra de forma natural después del nacimiento).

Lactancia Los productos de degradación de metamizol se excretan en la leche materna en cantidades considerables y no se puede excluir que exista riesgo para el lactante. Por lo tanto, se debe evitar el uso repetido de metamizol durante la lactancia. En caso de que se administre una única dosis de metamizol, se recomienda a las madres que se extraigan y desechen la leche materna durante las 48 horas posteriores a su administración.

Conducción y uso de máquinas Aunque no son de esperar efectos adversos sobre la capacidad de concentración y de reacción, a las dosis más altas, dentro de las recomendadas, debe tenerse en cuenta que estas capacidades pueden verse afectadas y se debe evitar utilizar máquinas, conducir vehículos u otras actividades peligrosas.

Toma de Nolotil con otros medicamentos Informe a su médico o farmacéutico si está utilizando o ha utilizado recientemente o podría tener que utilizar cualquier otro medicamento. Si se administra conjuntamente con ciclosporina (medicamento que previene el rechazo de los trasplantes), puede reducir los niveles en sangre de la ciclosporina y por lo tanto éstos se deben medir con regularidad.

  1. Si se administra junto con clorpromazina (medicamento para el tratamiento de las psicosis) puede provocar un descenso de la temperatura corporal.
  2. Si se administra conjuntamente con metotrexato u otros medicamentos para el tratamiento de los tumores (antineoplásicos), puede potenciar los efectos tóxicos en sangre de los antineoplásicos, sobretodo en pacientes de edad avanzada.

Si se administra conjuntamente con ácido acetilsalicílico, puede reducir el efecto del ácido acetilsalicílico para disminuir la agregación de las plaquetas (antiplaquetario) y por lo tanto se debe usar con precaución en pacientes que lo estén tomando para proteger el corazón (cardioprotector).

Si se administra conjuntamente con bupropión (medicamento utilizado para el tratamiento de la depresión y/o para ayudar a dejar de fumar), efavirenz (medicamento utilizado para el tratamiento del VIH/SIDA), metadona (medicamento utilizado para tratar la dependencia a drogas ilícitas, denominadas opioides), valproato (medicamento utilizado para tratar la epilepsia o el trastorno bipolar), tacrolimus (medicamento utilizado para prevenir el rechazo de órganos en pacientes trasplantados) o sertralina (medicamento utilizado para tratar la depresión), puede reducir los niveles en sangre de estos medicamentos, por lo que se debe utilizar con precaución.

Metamizol puede modificar el efecto de los antihipertensivos (medicamentos que reducen la tensión arterial) y diuréticos (medicamentos que aumentan la eliminación de líquidos). Siga exactamente las instrucciones de administración de este medicamento indicadas por su médico.

En caso de duda, consulte de nuevo a su médico o farmacéutico. Este medicamento es para su uso a corto plazo. Su médico le indicará la duración de su tratamiento. Este medicamento debe administrarse por vía oral. Las cápsulas deben ingerirse enteras, sin masticar, con ayuda de un poco de líquido. La dosis se establece en función de la intensidad del dolor o la fiebre y de la sensibilidad de cada persona al tratamiento con Nolotil.

Siempre se debe seleccionar la dosis más baja necesaria para controlar el dolor y la fiebre. Su médico le indicará cómo debe tomar Nolotil. Adultos y adolescentes de 15 años de edad o mayores Los adultos y adolescentes de 15 años de edad o mayores (que pesen más de 53 kg) pueden tomar 1 cápsula (575 mg de metamizol) en una dosis única, que se puede administrar hasta 6 veces al día, en intervalos de 4 a 6 horas.

La dosis máxima diaria es de 3.450 mg (correspondiente a 6 cápsulas). El efecto del medicamento suele aparecer entre los 30 y 60 minutos después de la administración oral. Niños y adolescentes menores de 15 años de edad Nolotil no se debe utilizar en niños menores de 15 años de edad. Para niños más pequeños hay disponibles otras presentaciones y dosis de este medicamento; consulte a su médico o farmacéutico.

Personas de edad avanzada y pacientes con un mal estado de salud general o con insuficiencia renal La dosis se debe disminuir en personas de edad avanzada, en pacientes debilitados y en aquellos con disminución de la función renal, ya que la eliminación de los productos de degradación de metamizol se puede retrasar.

  1. Pacientes con insuficiencia renal o hepática Dado que en los casos de insuficiencia renal o hepática la velocidad de eliminación disminuye, se debe evitar la administración de dosis elevadas repetidas.
  2. Solo en tratamientos de corta duración no es necesaria una reducción de la dosis.
  3. No se dispone de experiencia con tratamientos prolongados.

Si el dolor persiste o empeora debe consultar a un médico para investigar la causa de los síntomas. Si toma más Nolotil del que debe Podrían aparecer náuseas, vómitos, dolor del abdomen, deterioro de la función del riñón y en ocasiones más raras mareo, somnolencia, coma, convulsiones, descenso de la presión arterial o incluso shock y aumento del ritmo del corazón (taquicardia).

  1. Después de la administración de dosis muy altas de metamizol, puede producirse una coloración roja de la orina, la cual desaparece al suspender el tratamiento.
  2. Si ha tomado más cantidad de medicamento del que debe, consulte a su médico o a su farmacéutico, o al Servicio de Información Toxicológica, teléfono 91 562 04 20.

Información para el médico: No se conoce ningún antídoto específico. Tras la sobredosis por administración oral es posible realizar un lavado gástrico y forzar el vómito. Se pueden considerar una diuresis forzada o diálisis, ya que el metamizol es dializable.

  • En caso de reacciones de alergia graves, deben aplicarse además, otras medidas de urgencia habituales como poner el paciente de costado, mantener las vías respiratorias libres de obstrucción o administrar oxígeno.
  • Las medidas farmacológicas de urgencia incluyen la administración de adrenalina, fluidoterapia y glucocorticoides.

Se aconseja una cuidadosa monitorización de las funciones vitales, así como tomar las medidas generales necesarias. Si olvidó tomar Nolotil No tome una dosis doble para compensar las dosis olvidadas. Si tiene cualquier otra duda sobre el uso de este medicamento, pregunte a su médico o farmacéutico.

  • Parches rojizos no elevados, o parches circulares o en forma de diana en el tórax, con frecuencia con ampollas centrales, descamación de la piel, úlceras en la boca, garganta, nariz, genitales y ojos. Estos eritemas cutáneos graves pueden ir precedidos de fiebre y síntomas gripales (síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica).
  • Eritema generalizado, temperatura corporal elevada y aumento de tamaño de los ganglios linfáticos (síndrome DRESS o síndrome de hipersensibilidad medicamentosa).

Deje de tomar metamizol y póngase en contacto inmediatamente con un médico si experimenta alguno de los síntomas siguientes: Sensación de enfermedad (náuseas o vómitos), fiebre, sensación de cansancio, pérdida de apetito, orina oscura, deposiciones de color claro, coloración amarillenta de la piel o de la parte blanca de los ojos, picor, erupción o dolor en la zona superior del estómago.

  1. Estos síntomas pueden ser signos de daño hepático.
  2. Ver también la sección 2 Advertencias y precauciones.
  3. Las reacciones alérgicas más leves (p. ej.
  4. Reacciones en piel y mucosas como picor, quemazón, enrojecimiento, hinchazón) así como dificultad para respirar y molestias gastrointestinales pueden progresar hasta formas más graves p.

ej. urticaria generalizada, hinchazón de pies, manos, labios, garganta y vías respiratorias (angioedema), broncoespasmo grave (estrechamiento de las paredes de los bronquios), alteraciones del ritmo del corazón y disminución de la presión arterial (algunas veces precedida por un aumento de la presión arterial).

hipotensión (disminución de la presión arterial).

Poco frecuentes (pueden afectar hasta 1 de cada 100 personas):

erupciones y reacciones en la piel.

Raros (pueden afectar hasta 1 de cada 1.000 personas):

  • reacciones alérgicas que suelen presentarse durante o justo después de la administración pero también horas más tarde,
  • erupciones y aparición de habones en la piel,
  • disminución del número de glóbulos blancos en sangre (leucopenia),
  • asma.

Muy raros (pueden afectar hasta 1 de cada 10.000 personas):

  • reacciones cutáneas en las que aparecen vesículas o ampollas (necrólisis epidérmica tóxica, síndrome de Stevens-Johnson),
  • problemas del riñón con disminución o supresión de la orina eliminada,
  • incremento en la cantidad de proteínas excretadas por la orina,
  • inflamación del riñón (nefritis intersticial),
  • disminución severa de los glóbulos blancos (agranulocitosis) que puede producir la muerte debida a infecciones graves,
  • disminución del número de plaquetas en sangre (trombocitopenia), en este caso pueden producirse lesiones inflamatorias en mucosas, dolor de garganta y fiebre,
  • shock (bajada drástica de la presión arterial).

Frecuencia no conocida (no puede estimarse a partir de los datos disponibles):

  • sepsis (infección grave que implica una reacción inflamatoria de todo el organismo y que puede producir la muerte),
  • anemia aplásica (fallo en la producción de las células de la médula ósea y de la sangre),
  • pancitopenia (número bajo de glóbulos rojos, blancos y plaquetas simultáneamente),
  • shock anafiláctico (reacción alérgica grave que puede producir la muerte),
  • síndrome de Kounis (un tipo de trastorno cardiaco),
  • hemorragias gastrointestinales,
  • cromaturia (coloración anormal de la orina),
  • inflamación del hígado, coloración amarillenta de la piel y de la parte blanca de los ojos, aumento del nivel sanguíneo de enzimas hepáticas,
  • reacciones cutáneas graves.

Comunicación de efectos adversos: Si experimenta cualquier tipo de efecto adverso, consulte a su médico o farmacéutico, incluso si se trata de posibles efectos adversos que no aparecen en este prospecto. También puede comunicarlos directamente a través del Sistema Español de Farmacovigilancia de medicamentos de Uso Humano: https://www.notificaram.es,

  1. Mediante la comunicación de efectos adversos usted puede contribuir a proporcionar más información sobre la seguridad de este medicamento.
  2. Mantener este medicamento fuera de la vista y del alcance de los niños.
  3. No requiere condiciones especiales de conservación.
  4. No utilice este medicamento después de la fecha de caducidad que aparece en el envase después de CAD.

La fecha de caducidad es el último día del mes que se indica. Los medicamentos no se deben tirar por los desagües ni a la basura. Deposite los envases y los medicamentos que no necesite en el Punto SIGRE de la farmacia. En caso de duda pregunte a su farmacéutico cómo deshacerse de los envases y de los medicamentos que no necesita. De esta forma, ayudará a proteger el medio ambiente. Composición de Nolotil

  • El principio activo es metamizol magnésico. Cada cápsula contiene 575 mg de metamizol magnésico.
  • Los demás componentes son estearato de magnesio, indigotina (E 132), eritrosina (E 127), dióxido de titanio (E 171) y gelatina.

Aspecto del producto y contenido del envase Cápsulas de gelatina dura, oblongas, con cuerpo y tapa de color granate opaco acondicionadas en blíster. Disponible en envases que contienen 10, 20 ó 500 cápsulas duras. Puede que solamente estén comercializados algunos tamaños de envase.

¿Qué alivia metamizol sodico?

Metamizol PDM Antiinflamatorio no esteroideo (AINE) derivado de la pirazolona. Como tal, inhibe la síntesis de las prostaglandinas. También llamado dipirona: agente antiinflamatorio, analgésico y antitérmico no narcótico. El principio activo, metamizol, puede presentarse en forma de metamizol sódico o metamizol magnésico.

  • Es un analgésico comparable al ácido acetilsalicílico (menos gastrolesivo) y superior al paracetamol en dolores agudos de tipo moderado o medio.
  • Relaja ligeramente la musculatura lisa, por lo que resulta especialmente útil en dolores de tipo cólico.
  • No sustituye a un opioide en aquellos dolores posoperatorios que así lo requieran.

Valorar relación beneficio-riesgo. Neonatos y niños Niños de los 3 a los 11 meses:

  • Vía oral: autorizado (A) en su forma oral (metamizol sódico o magnésico). El uso oral de la forma parenteral se considera off-label ( E: off-label ).
  • Vía intramuscular: autorizada tanto en su forma magnésica como sódica ( A ).
  • Vía intravenosa: tanto en administración intravenosa intermitente (bolo lento) como en perfusión continua es un uso off-label ( E: off-label ).

Niños de 1-18 años:

  • Vía oral: autorizado ( A ) en su forma oral (metamizol sódico o magnésico). El uso oral de la forma parenteral se considera off-label ( E : off-label ).
  • Vía intramuscular: autorizada tanto en su forma magnésica como sódica ( A ).
  • Vía intravenosa: el uso en perfusión intravenosa intermitente (bolo lento) está autorizado ( A ), mientras que la perfusión continua es off-label,

Indicaciones: Vía oral:

  • Tratamiento del dolor agudo posoperatorio o postraumático.
  • Dolor de tipo cólico.
  • Dolor de origen tumoral.
  • Fiebre alta que no responde a otros antitérmicos.

Vía rectal y vía intramuscular o intravenosa lenta:

  • Dolores posoperatorios no intensos.
  • Cólicos.
  • Dolores neoplásicos.
  • Crisis de migrañas.

DOSIS Y PAUTAS DE ADMINISTRACIÓN: Vía oral Metamizol sódico (jarabe)*, metamizol magnésico (comprimidos):

  • Lactantes >4 meses y niños hasta 6 años: 50-150 mg (2-6 gotas) hasta 4 veces/día.
  • Niños de 7 a 14 años: 250-375 mg (0,5-0,75 ml) hasta 4 veces por día.
  • A partir de 15 años (o >53 kg): 500 mg (1 ml) o 1 comprimido de 575 mg, 3 o 4 veces por día, en intervalos de 4 a 6 horas (máximo 6 veces al día, 3450 mg). Dolor oncológico: 1 g cada 6-8 h. En general, dosis máx. de metamizol magnésico: 4000 mg/día.
  • La dosificación del metamizol sódico por kilo de peso equivale a una dosis recomendada de 12,5 mg/kg/dosis.
  • *En niños <7 años o hasta 23 kg de peso se debe dosificar la solución oral con el cuentagotas que incluye el envase 20 ml, que permite dosificar en gotas (1 gota = 25 mg metamizol sódico).
  • *En niños >7 años o de 23 kg de peso se debe dosificar la solución oral mediante la jeringa para uso oral que incluye el envase de 30 ml, y que permite dosificar hasta 2 ml (1 ml = 500 mg metamizol sódico).
  • Vía rectal
  • Metamizol magnésico:
  • Niños de 3 a 11 años: 1 supositorio infantil (500 mg), que puede repetirse hasta 4 veces en 24 horas a intervalos regulares.
  • Niños de 1 a 3 años: medio supositorio infantil (250 mg), que puede repetirse 3 o 4 veces al día.

Vía intramuscular o intravenosa lenta (no más de 1 ml/minuto): Metamizol magnésico:

  • Como analgésico:
    • Niños de 3 a 11 meses: vía intramuscular o intravenosa lenta, 6,4-17 mg/kg.
    • Niños de 1 a 14 años: vía intramuscular o intravenosa, 6,4-17 mg/kg hasta cada 6 horas.
    • A partir de los 15 años o >53 kg: 1000 mg cada 6-8 horas, máximo recomendado: 4000 mg (80 mg/kg/día); de forma excepcional, 5000 mg (100 mg/kg/día).
    • En perfusión continua, la dosis recomendada es de 3,3 mg/kg/h.
  • Como antipirético: dosis de 10 mg/kg/dosis es suficiente.

Metamizol sódico*:

  • Niños de 3 a 11 meses: solo vía IM- 5-9 mg/kg. Máximo 100 mg/6 h en lactantes de 3-5 meses, y 150 mg/6 h en lactantes 6-11 meses.
  • Niños de 1 a 14 años: vía intramuscular o intravenosa: 5-8 mg/kg hasta cada 6 horas.
  • A partir de los 15 años: 1000 mg, hasta un máximo de 5 veces/día.

*En España únicamente disponible en combinación con metilbromuro de escopolamina. En su ficha técnica se especifica: No se recomienda el uso de este medicamento en niños ni en adolescentes (menores de 18 años) ya que no se ha establecido la seguridad y eficacia en estos pacientes. No debe administrarse a niños menores de 12 meses de edad.

  • Neonatos y lactantes menores de 3 meses o de menos de 5 kg de peso corporal.
  • Hipersensibilidad conocida al metamizol o a otras pirazolonas o pirazolidinas (isopropilaminofenazona, propifenazona, fenazona y fenilbutazona). Pacientes que han reaccionado con una agranulocitosis tras la administración de estas sustancias.
  • Pacientes con síndrome conocido de asma o intolerancia (urticaria-angioedema) por analgésicos no narcóticos: paracetamol, ácido acetilsalicílico o antiinflamatorios no esteroideos.
  • Pacientes con porfiria hepática intermitente aguda.
  • Pacientes con deficiencia congénita de glucosa 6-fosfato-deshidrogenasa.
  • Pacientes con alteraciones de la función de la médula ósea o enfermedades del sistema hematopoyético.
  • Pacientes con hipotensión o hemodinámicamente inestables (vía parenteral).
  • Inyección intraarterial.

Cuando aparezcan signos de agranulocitosis o trombocitopenia, se debe interrumpir inmediatamente la administración de metamizol y se debe controlar el recuento sanguíneo, incluyendo la fórmula leucocitaria, Los signos típicos de agranulocitosis incluyen lesiones mucosas inflamatorias (por ejemplo, orofaríngeas, anorrectales, genitales), dolor de garganta, fiebre (incluyendo fiebre persistente inexplicable o recurrente).

  • En pacientes que reciben antibióticos estos signos pueden ser mínimos.
  • La velocidad de sedimentación globular se incrementa considerablemente, mientras que el tamaño de los nódulos linfáticos no aumenta o aumenta solo ligeramente.
  • En los siguientes grupos de pacientes, el riesgo de posibles reacciones anafilactoides graves con metamizol es claramente más elevado: pacientes con síndrome de asma por analgésicos o con intolerancia a los mismos, del tipo urticaria-angioedema; asma bronquial, especialmente con rinosinusitis y pólipos nasales simultáneamente; urticaria crónica; intolerancia a colorantes o conservantes, a alcohol.

Si se administra metamizol en estos casos, el paciente debe ser controlado estrechamente por el médico y se debe garantizar la disponibilidad de medidas de urgencia. Los pacientes que experimenten reacciones anafilactoides con metamizol también presentan un riesgo especial a reaccionar del mismo modo a otros analgésicos no narcóticos.

Los pacientes que experimenten una reacción anafiláctica u otra reacción inmunológica con metamizol (por ejemplo, agranulocitosis), también presentan un riesgo especial a reaccionar del mismo modo con otras pirazolonas y pirazolidinas. Dado que en los casos de insuficiencia renal o hepática la velocidad de eliminación disminuye, debe evitarse la administración de dosis elevadas.

Únicamente en tratamientos de corta duración no es necesaria una reducción de la dosis. Valorar individualmente las asociaciones de pirazolonas con anticolinérgicos, espasmolíticos, opioides menores (codeína), sedantes, antihistamínicos (productos antigripales), o miorrelajantes centrales y estimulantes del sistema nervioso central (SNC) (cafeína), sobre todo en los tratamientos de síntomas banales.

  • Digestivos: la mayoría de las reacciones adversas registradas fueron náuseas, sequedad de boca y vómitos. Se han observado erosiones gástricas con 3 g diarios de metamizol, pudiendo marcar esta dosis el límite de tolerancia gástrica en uso crónico. Muchos pacientes habían recibido de forma concomitante otros tratamientos (por ejemplo, AINE) asociados con la hemorragia gastrointestinal o habían sufrido una sobredosis de metamizol.
  • Hematológicos: leucopenia, agranulocitosis, trombocitopenia. La incidencia real de agranulocitosis es muy baja: del orden de 5-8 casos/millón de habitantes/año y la de anemia aplásica, de 2-3 casos millón de habitantes/ año. Las reacciones de agranulocitosis no dependen de la dosis y pueden ocurrir en cualquier momento durante el tratamiento.
  • Reacciones anafilácticas o anafilactoides: picor, urticaria, hinchazón, angioedema, broncoespasmo, arritmias, choque. Debe tenerse en cuenta, al escoger la vía de administración, que el riesgo de experimentar reacciones anafilácticas o anafilactoides es mayor cuando se utiliza la vía parenteral. Choque anafiláctico: estas reacciones se producen principalmente en pacientes sensibles. Por lo tanto, en pacientes asmáticos o atópicos se deberá prescribir metamizol con precaución.
  • Dermatológicas: erupciones, síndrome de Stevens-Johnson o síndrome de Lyell.
  • Otras: la reacción adversa más frecuente es dolor en el lugar de la inyección, seguida de sensación de calor y sudoración. Reacciones de hipotensión, cuyo riesgo se incrementa en los casos de administración intravenosa rápida. Color rojo en la orina.
  • En uso crónico no está exento de producir alteraciones renales: empeoramiento agudo de la función renal, proteinuria, oliguria o anuria, insuficiencia renal aguda, nefritis.

A altas dosis potencia el efecto de fármacos depresores del sistema nervioso central. Sobredosis: La intoxicación aguda puede llegar a provocar convulsiones, coma, paro respiratorio y cuadros de insuficiencia hepática y renal. Tras la sobredosis por administración oral, limitar la absorción sistémica: lavado gástrico, carbón activado.

  • Con los barbitúricos y la fenilbutazona se aprecia una reducción mutua de sus acciones.
  • El metamizol es potenciado por otros derivados pirazolónicos y por el PAS.
  • El metamizol a dosis altas potencia la acción de algunos depresores del SNC, como pueden ser algunos fármacos tricíclicos, diversos hipnóticos y clorpromazina.
  • Metamizol potencia la acción de los anticoagulantes orales (acenocumarol, warfarina), con riesgo de hemorragia. Por ello, es aconsejable aumentar el control de los pacientes bajo tratamiento con este tipo de fármacos.
  • Ciclosporina, tacrolimus: se potencia el riesgo de nefrotoxicidad.
  • Junto con alcohol pueden potenciarse los efectos de ambos.

Farmacocinética: De 30 a 60 minutos después de la administración oral puede esperarse un claro efecto terapéutico. La vida media de eliminación del metamizol radiomarcado es de aproximadamente 10 horas. La absorción de metamizol por vía intramuscular es rápida (menor de 30 minutos) y alcanza una concentración máxima en 1 a 1,5 horas.

  1. Tras la administración intravenosa, la vida media plasmática es de aproximadamente 14 minutos para el metamizol.
  2. Los niños eliminan metamizol más rápidamente que los adultos.
  3. Incompatibilidades:
  4. No deberá añadirse el contenido de la ampolla de metamizol a soluciones intravenosas de gran volumen correctoras del pH, PAS o para nutrición parenteral (aminoácidos, lípidos).
  5. Debido a la posibilidad de incompatibilidades no debe mezclarse con otros fármacos en la misma jeringa.
  • Fichas técnicas del Centro de Información online de Medicamentos de la AEMPS-CIMA, Madrid, España: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), Disponible en:
  • EMA recommends aligning doses of metamizole medicines and their use during pregnancy and breastfeeding EMA/191666/2019, Disponible en:
  • Domeque Valiente N, Prieto Andrés P, Lozano Ortiz R, et al. Interacción farmacocinética entre metadona y metamizol: a propósito de 53 casos. Med Clin (Barc).2011;138(11):498-9.
  • Flórez J. Farmacología Humana.5.ª ed. Barcelona: Elsevier Masson; 2008.
  • Gozzoli V, Treggiari MM, Kleger GR, et al, Randomized trial of the effect of antipyresis by metamizol, propacetamol or external cooling on metabolism, hemodynamics and inflammatory response. Intensive Care Med.2004 Mar;30(3):401-7.
  • Vademecum, Madrid, España: UBM Medica Spain S.A., Disponible en:

Fecha de actualización: febrero de 2022. La información disponible en cada una de las fichas del Pediamécum ha sido revisada por el Comité de Medicamentos de la Asociación Española de Pediatría y se sustenta en la bibliografía citada. Estas fichas no deben sustituir en ningún caso a las aprobadas para cada medicamento por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) o la Agencia Europea del Medicamento (EMA). Neonatos y niños< 3 meses o <5 kg de peso : ( E:off-label ) Niños de los 3 a los 11 meses •Vía oral: autorizado (A) en su forma oral (metamizol sódico o magnésico). El uso oral de la forma parenteral se considera off-label (E:off-label). •Vía intramuscular: autorizada tanto en su forma magnésica como sódica ( A ). •Vía intravenosa: tanto en administración intravenosa intermitente (bolo lento) como en perfusión continua es un uso off-label ( E: off-label ). Niños de 1-18 años : •Vía oral: autorizado (A) en su forma oral (metamizol sódico o magnésico). El uso oral de la forma parenteral se considera off-label (E: off-label). •Vía intramuscular: autorizada tanto en su forma magnésica como sódica ( A ). •Vía intravenosa: el uso en perfusión intravenosa intermitente (bolo lento) está autorizado (A), mientras que la perfusión continua es off-label, Indicaciones Vía oral •Tratamiento del dolor agudo post-operatorio o.post-traumático. •Dolor de tipo cólico. •Dolor de origen tumoral. •Fiebre alta que no responde a otros antitérmicos. Vía rectal y vía intramuscular o intravenosa lenta •Dolores postoperatorios no intensos. •Cólicos. •Dolores neoplásicos. •Crisis de migrañas. Comité de Medicamentos de la Asociación Española de Pediatría. Pediamécum. Edición 2015. ISSN 2531-2464., Disponible en: https://www.aeped.es/comite-medicamentos/pediamecum/metamizol. Consultado el 27/06/2023. : Metamizol

¿Qué es y para qué sirve el metamizol?

¿Qué es el metamizol y para qué sirve? – El metamizol (Nolotil®, Metalgial®), igualmente llamado dipirona, es un analgésico que también actúa disminuyendo la fiebre y los espasmos musculares, Está indicado en el tratamiento del dolor agudo intenso (postoperatorio, postraumático, cólico, neoplásico) o de la fiebre alta que no responde a otros tratamientos,